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Una vez me he convertido en entrenador personal, ¿cómo puedo seguir creciendo profesionalmente?

Una vez me he convertido en entrenador personal, ¿cómo puedo seguir creciendo profesionalmente?

En los últimos años, la figura del entrenador personal ha logrado implantarse en la sociedad actual, fruto de la necesaria labor que ejercen estos profesionales en el mundo del fitness en particular, y del deporte en general.

Atrás ha quedado esa época en la que resultaba extraño ver a una persona acompañando a un deportista durante sus entrenamientos, marcándole el ritmo e intensidad a seguir, animándole y motivándole, corrigiéndole en los ejercicios, o indicándole que tiene comer durante esa semana.

El entrenador personal es, hoy en día, una figura profesional reconocida dentro de la familia que engloba las profesiones relacionadas con el deporte, la cual cuenta a sus espaldas con el respaldo de importantes entidades como son la Federación Española de Entrenadores Personales y Fitness (FEEPYF), o Europe Active, la cual gestiona el Registro Europeo de Profesionales del Fitness (EREPS).

Por todo ello, hoy, el entrenador personal cuenta con una elevada demanda por parte tanto de centros deportivos, como de deportistas particulares.

La situación del entrenador personal en la actualidad

La situación del entrenador personal en la actualidad

Un entrenador personal es una figura, reconocida profesionalmente, cuyas funciones son las de asesorar, de manera personal, a deportistas para que estos puedan llegar a alcanzar el objetivo deportivo que se han planteado.

Para ello deberán, como requisito indispensable, conocer a la persona a la cual van a asesorar; es decir, conocer su constitución física, sus características emocionales, sus hábitos diarios, su situación personal, la dieta que sigue, el objetivo que se ha planteado y en cuanto tiempo pretende alcanzarlo…

En definitiva, tener en cuenta cada detalle para poder prescribir una rutina de trabajo personalizada que le ayude a llegar a la meta propuesta en el tiempo estipulado, siempre dentro de unos plazos realistas y compatibles con la salud del deportista.

El trabajo de un entrenador personal con una persona abarca las 24 horas del día: mientras dure el proceso de entrenamiento, ya que le acompañará en todo momento durante las sesiones de ejercicio indicándole el trabajo a realizar, ayudándole, corrigiéndole, y motivándole; y una vez finalizado el entrenamiento, dictándole unas pautas a seguir relativas a la dieta, el descanso y a cualquier factor que pueda influir en el rendimiento deportivo de esta persona.

Para un deportista que se ha planteado seriamente alcanzar un objetivo, el hecho de poder contar a su lado con una persona que le guíe, de manera profesional, a lo largo de ese camino en el cual aparecerá inevitablemente una serie de obstáculos que habrá que sortear, cuenta con un incalculable valor que ha convertido a los entrenadores personales en figuras necesarias dentro del ámbito deportivo.

El entrenador personal y el mundo laboral

El entrenador personal y el mundo laboral

Como ocurre con la inmensa mayoría de las profesiones regladas, para poder convertirse en entrenador personal es necesario adquirir una serie de conocimientos teóricos y prácticos capaces de formar adecuadamente a una persona y, así, poder desempeñar su labor de la forma más profesional posible.

Para adquirir esta serie de conocimientos se requiere realizar un curso formativo y, para ello, va a resultar imprescindible optar por escuelas reconocidas y que cuenten con una calidad docente contrastada.

Entre la oferta formativa disponible existe, incluso, la posibilidad de realizar formación online, lo cual permite salvar la barrera de la distancia a cualquier persona que desee formar parte de este colectivo.

Contar con un título avalado por importantes instituciones como son FEEPYF o EREPS, el cual acredita que una persona está capacitada para desempeñar la labor que se espera de ella, aumenta su valor dentro del mercado laboral, no solo de cara a los diferentes negocios deportivos que buscan incorporar esta figura en sus servicios, sino de cara a cualquier cliente particular que busque, por su cuenta, este tipo de asesoramiento personalizado.

Por otro lado, la gran cantidad de centros deportivos que han incorporado a los entrenadores personales en su plantilla son extremadamente numerosos, ya que, gracias a ello, el valor de los servicios ofrecidos es mucho mayor que el de los ofertados por aquellos centros que cuentan únicamente con servicios generalizados.

Otra de las ventajas con las que cuenta la figura del entrenador personal es la de poder trabajar por cuenta propia, ofreciendo sus servicios a particulares que buscan ser asesorados por un profesional.

Para ello va a ser necesario, en muchas ocasiones, contar con un espacio en el cual poder entrenar y disponer de los elementos y maquinaria necesarios. Actualmente existen también numerosos centros deportivos que permiten a entrenadores personales particulares poder trabajar en los mismos, por cuenta propia y utilizando sus espacios y maquinaria, a cambio de una pequeña cuota mensual.

Esto supone un beneficio para ambas partes ya que:

  • El entrenador personal evita el tener que alquilar un local y la maquinaria correspondiente, algo que, evidentemente supone una barrera económica muy grande.
  • El centro deportivo se ve beneficiado por el flujo de clientes que genera el entrenador personal que utiliza sus instalaciones.

El campo de trabajo del entrenador personal

El campo de trabajo del entrenador personal

Dentro del mundo del deporte, el ámbito donde mayor presencia existe de la figura del entrenador personal es el del fitness y el fisicoculturismo.

En este ámbito, los objetivos que los clientes pretenden alcanzar abarcan desde el simple hecho de perder grasa y estilizar la figura, hasta prepararse para algún evento o campeonato de fisicoculturismo, halterofilia o fitness; pasando por lograr un cuerpo con una estética que hace tiempo que se desea alcanzar, tonificar la musculatura, o, simplemente, tener la certeza de que el dinero que se está invirtiendo en trabajar el cuerpo realmente merece la pena, ya que gracias a la figura del entrenador personal cada minuto de entrenamiento sirve para avanzar en la dirección correcta.

Sin duda, gran parte del éxito de la figura del entrenador personal se debe a la creciente tendencia, ya establecida en nuestra sociedad, por seguir un estilo de vida sano, y al hecho de que la práctica deportiva forma parte de la vida diaria de muchas personas.

Dentro del mundo del fitness vamos a encontrar diferentes disciplinas y modalidades que cuentan con un gran número de seguidores y, las cuales, requieren de la realización de métodos específicos de trabajo.

A la hora de poder entrenar a una persona en cualquiera de estas modalidades va a ser necesario contar con una base específica, tanto teórica como práctica, que permita a un entrenador personal asesorar de forma adecuada a alguien que desea avanzar y mejorar dentro de las mismas.

Dentro de estas modalidades encontramos el Crosstraining y el HIIT, disciplinas en la cuales se trabaja una serie de cualidades físicas, y que cuentan con formas de trabajo muy particulares.

Conocer el repertorio de ejercicios que forma parte del Crosstraining y HIIT, así como ser capaces de crear rutinas específicas y adaptadas a cada cliente son dos aspectos clave que un entrenador personal necesitará adquirir mediante la formación adecuada para poder entrenar, con garantías, a un cliente que practique dichas modalidades.

El entrenamiento funcional es otra de las actividades que ha sufrido un notable crecimiento en los últimos años, ya que ha quedado demostrado la utilidad del mismo, no solo para el día a día de una persona, sino como complemento de cualquier deportista que practique un deporte a elevado nivel.

Para un entrenador personal, formarse en entrenamiento funcional supondrá poder ampliar su cartera de clientes hacia todos aquellos deportistas que buscan obtener las ventajas de este sistema de entrenamiento, el cual requiere ciertos conocimientos para poder ser llevado a la práctica de manera efectiva y, así, optar a captar clientes de otras disciplinas deportivas.

Dentro de la especialización por la cual puede optar un entrenador personal ya formado encontramos la relacionada con el apartado nutricional. La nutrición es una parte importantísima dentro de cualquier plan de entrenamiento, por ello, dar un paso adelante en esta dirección supondrá convertirse en el profesional más indicado para entrenar a deportistas del más alto nivel, o a personas que busquen potenciar su rendimiento deportivo con diferentes fines.

Otra de las oportunidades laborales que puede aprovechar un entrenador personal, está relacionada con el importante aumento de personas que optan por opositar a diferentes cuerpos o instituciones públicas, y que cuentan con la obligatoriedad de superar unas determinadas pruebas físicas.

Cuerpos y fuerzas de seguridad (policía nacional, policía local, guardia civil, vigilancia de seguridad…), bomberos, policía portuaria, agentes forestales… Cada una de estas oposiciones, las cuales se realizan periódicamente, acapara un gran número de candidatos que deberán obtener los mejores resultados si quieren optar de manera seria a conseguir una plaza.

Saber asesorar a estas personas, conociendo las pruebas a realizar y estableciendo un plan de entrenamiento adaptado, tanto a la persona como a la oposición de que se trate, requerirá, por parte de un entrenador personal, formarse adecuadamente en este sentido; algo que le permitirá orientar su carrera hacia este importante y numeroso sector de la población, que cuenta con la necesidad de ser guiado en este proceso, y que constituye un filón para poder aumentar su cartera de clientes.

El entrenador personal, como su nombre indica, se encarga de ofrecer un entrenamiento personalizado a cada cliente que busca ser asesorado por esta figura profesional. Además de los aspectos nutricionales y psicológicos de un cliente, se debe tener en cuenta todo aquello relacionado con la biomecánica de los ejercicios a realizar, o lo que es lo mismo, todos aquellos aspectos físicos que tienen que ver con el movimiento realizado en el ejercicio, la fuerza y su ángulo de aplicación, y las características morfológicas de cliente.

Contar con esta serie de conocimientos dotará, al entrenador personal, de la capacidad de mejorar la salud y los entrenamientos de sus clientes, ayudarles a prevenir lesiones, y acelerar su recuperación post-entrenamiento.

Para un entrenador personal, ser capaz de avanzar en la dirección adecuada, supondrá poder ofrecer sus servicios a clientes fuera del grueso que constituye el clásico ámbito del gimnasio tradicional, convirtiéndose en un profesional válido para entrenar a deportistas de otras disciplinas; le permitirá fidelizar a clientes que han optado por contratar sus servicios; además de permitirle ofrecer un servicio totalmente personalizado y enfocado a lo que busca ese deportista.

¿Qué busca un cliente en un entrenador personal?

¿Qué busca un cliente en un entrenador personal?

Cuando hablamos de cliente podemos hacer una distinción en dos tipos diferentes:

Centros deportivos, gimnasios, locales específicos de alguna actividad deportiva, etc

En definitiva, cualquier negocio o establecimiento, de carácter público o privado, que se dedique a ofertar diferentes actividades deportivas.

Las tendencias sociales actuales han llevado a que el deporte sea un pilar importante en la vida de muchas personas, y ello supone que llegue un momento en el cual, al realizar una búsqueda de un centro deportivo al que acudir, el cliente busque contar con el asesoramiento más ajustado al entrenamiento y objetivos que se ha planteado.

Esta tendencia ha llevado a que los centros deportivos, los cales cada vez son más numerosos en las grandes ciudades, hayan decidido incorporar no solo la necesaria figura del entrenador personal, sino también a buscar profesionales especializados en cada uno de los sectores que se ha comentado con anterioridad y, así, poder dar servicio a un mayor número de clientes con diferentes necesidades.

Clientes particulares

Como ya se ha apuntado, una de las grandes ventajas de ser entrenador personal es la de poder trabajar por cuenta propia. Ante este hecho, ¿por quién se decantará un cliente que busque realizar un entrenamiento funcional que le ayude a mejorar en determinados aspectos físicos?

Evidentemente, un entrenador personal adecuadamente formado, con un título obtenido en una escuela de garantías y, que además, se encuentre especializado en entrenamiento funcional, va a contar con un número de posibilidades mucho mayor que aquel no especializado en este tipo de actividad.

Como ocurre en cualquier profesión, el hecho de aumentar los conocimientos, competencias y habilidades, convierte a cualquier persona en un elemento mucho más valioso dentro del mercado laboral.