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¿En qué consiste ser Entrenador Personal?

¿En qué consiste ser Entrenador Personal?

Una de las profesiones que mayor auge ha sufrido en la última década es la de Entrenador Personal. Estos profesionales han dejado de ser algo difícil de ver en una sala de musculación o gimnasio, a convertirse en un habitual de estos lugares.

Y es que cada vez más existe un deseo en la sociedad de cuidar el cuerpo, obtener una figura estilizada, entrenar correctamente, y de alcanzar el objetivo que uno se ha planteado.

Y para todo esto, nada mejor que contar con un profesional capaz de guiar a una persona en ese camino, en el cual, seguramente, se encontrará con muchas dudas y dificultades.

¿Qué es un Entrenador Personal?

¿Qué es un Entrenador Personal?

Un entrenador personal es, a día de hoy, una figura profesional que se encarga de, como su nombre indica, entrenar a una persona de forma individualizada, atendiendo a todos los aspectos que ello implica.

Así pues, entrenar de forma personalizada supone conocer cada detalle de la persona que va a recibir los servicios del entrenador personal:

  • Conocer el objetivo que desea alcanzar el cliente.
  • Conocer la dieta que sigue el cliente, y ajustarla para permitirle alcanzar el objetivo establecido.
  • Conocer sus hábitos diarios (tipo de trabajo que realiza, horas de sueño, disponibilidad horaria para el entreno, tiempo que tiene para comer…)
  • Conocer el estado emocional del cliente, si se encuentra animado, si realmente cree que puede llegar a alcanzar ese objetivo, si se desmotiva con facilidad, si tiene fuerza de voluntad…
  • Conocer su estado físico, si realiza o no deporte regularmente, si empieza desde cero, si practica otros deportes (ciclismo, natación, running…) así como su frecuencia e intensidad, si ha padecido algún tipo de lesión o es propenso a padecerlas, si padece algún tipo de patología (diabetes, epilepsia, asma…), su constitución, si está en su peso…

Una vez se conocen todos estos datos que permiten conocer al detalle la persona con la cual se va a trabajar, es el momento en el cual entra en juego el trabajo propiamente dicho del entrenador personal, y que consiste en:

  • Establecer una rutina de ejercicios adaptada tanto al estado físico del cliente, como al objetivo que desea alcanzar.

Esto quiere decir que, por ejemplo, si dicho cliente nunca ha realizado trabajo de musculación, y desea aumentar su masa muscular de manera considerable, no podrá empezar realizando una rutina de hipertrofia llegando al fallo muscular; sino que deberá realizar un período de adaptación hasta que pueda forzar los músculos y las articulaciones.

  • Adaptar la dieta que realiza el cliente para poder alcanzar el objetivo planteado. De nada servirá que una persona entrene al máximo de sus posibilidades si luego no aporta el tipo de nutrientes necesarios, y la cantidad adecuada para poder satisfacer las necesidades del organismo a la hora de alcanzar el objetivo.
  • Establecer la rutina diaria que deberá seguir el cliente para poder favorecer al organismo alcanzar ese objetivo. Esto quiere decir indicar las horas de sueño que se deben dormir cada día, la hora a la cual se debe comer, la compatibilidad entre la práctica de diferentes deportes…
  • Supervisar en todo momento el entrenamiento del cliente, controlando que realiza los ejercicios correctamente, explicando la ejecución, y ayudando en los momentos de máximo esfuerzo.
  • Servir de apoyo psicológico durante el entrenamiento. Este punto es de una grandísima importancia, ya que una persona que desea alcanzar un objetivo físico va a atravesar, inevitablemente, una serie de malas rachas o momentos puntuales en los que no va a rendir de la manera que debiera.
  • Ejercer de figura de autoridad ante el cliente, supervisando que realiza la rutina de manera efectiva, que cumple con el intervalo de tiempo establecido para el entrenamiento, que descansa el tiempo adecuado entre series…

Las salidas laborales de un entrenador personal

Las salidas laborales de un entrenador personal

Cuando una persona toma la importante decisión de formarse para convertirse en una figura profesional determinada, uno de los principales factores a los que debe atender es, evidentemente, las salidas laborales que tiene dicha profesión.

En este sentido el entrenador personal cuenta con una gran ventaja, y es que puede optar por tres vías distintas:

Trabajar por cuenta ajena

Es cada vez más habitual que los gimnasios y centros deportivos incorporen a su plantilla entrenadores personales para, así, poder ofrecer servicios personalizados a los clientes que así lo desean.

Ciertamente se trata de un servicio muy demandado en la actualidad, tanto por deportistas primerizos, como por aquellos que ya llevan unos cuantos años de entrenamiento a sus espaldas pero que desean dar un paso más a la hora de obtener resultados.

En estos casos, normalmente el entrenador personal contará con un sueldo fijo en función de las horas que figuren en su contrato laboral, y trabajará siempre en el mismo lugar.

Trabajar por cuenta propia

La segunda opción por la que puede optar un entrenador personal es la de trabajar por su propia cuenta.

¿Y qué quiere decir esto? Que se deberá encargar de vender, él o ella mismo/a sus servicios. De esta forma será la propia persona la que decida cuánto va a cobrar por sus servicios, la que se encarga de anunciarse en diferentes sitios (Internet, gimnasios…), de ajustar su horario en función de la disponibilidad de sus clientes…

Algo muy importante también es que el entrenador personal deberá buscar unas instalaciones en las cuales poder desarrollar su actividad. En este punto pueden darse dos casos:

  • Que un gimnasio permita a un entrenador personal trabajar en el mismo si este no ofrece servicios de entrenamiento personalizados. ¿Qué beneficio obtiene en este caso el gimnasio? Pues el hecho de obtener las cuotas mensuales correspondientes tanto a los clientes del entrenador personal, como la propia cuota que pagará en entrenador personal por utilizar las instalaciones.
    Para los gimnasios se trata, de alguna forma, de contar con un captador de clientes.
  • Que el entrenador personal se desplace al gimnasio en el cual entrena el cliente. Si los centros en los cuales entrenan los clientes no tienen ningún impedimento en que el entrenador personal preste sus servicios en los mismos, este deberá ir desplazándose entre los diferentes centros.

En este caso también deberá saber captar a los clientes, y esto es algo que deberá tener muy en cuenta cualquier persona que desee dedicarse a esta profesión. Un entrenador personal deberá mostrar carisma, seguridad, amabilidad, ser sociable, en definitiva, saber venderse.

También cuenta con la ventaja de que, de esta forma, el horario es totalmente flexible y adaptable a las necesidades del cliente.

Trabajar por cuenta propia montando su propio negocio

Se trata de la opción más costosa, ya que supone el tener que alquilar un local y contar con la maquinaria y equipamiento necesario; por lo que suele ser una opción que suelen tomar aquellos entrenadores personales que ya cuentan con cierto rodaje y con un número de clientes que les permite afrontar los gastos iniciales que supone.

¿Y el sueldo de un entrenador personal?

¿Y el sueldo de un entrenador personal?

Ya hemos visto que un entrenador personal cuenta con diferentes opciones a la hora de orientar su vida laboral. Ahora bien, el sueldo, evidentemente, es algo que a todo el mundo le importa, ya que aunque trabajemos en algo que nos gusta y nos apasiona, el objetivo final es obtener un sueldo a final de mes.

Evidentemente este aspecto será muy variable, dependiendo en gran medida de la vía laboral por la cual ha optado el entrenador personal.

En el caso de que se encuentre contratado por un centro deportivo, el sueldo variará en función de las horas que realice cada día, y esta hora, por lo general, se paga a un precio menor que en el caso de trabajar por cuenta propia.

¿La ventaja de esto? Que a final de mes, la cantidad a percibir será fija y más o menos segura.

En el caso de trabajar por cuenta propia, es el propio entrenador el que decide cuanto va a cobrar en cada sesión de entrenamiento. El precio medio de cada una de estas sesiones se sitúa en 20 euros.

Evidentemente este precio se podrá aumentar (especialmente cuando ya se tiene cierta experiencia) llegando a alcanzar cifras cercanas a los 45 euros por sesión; y cuenta con la ventaja de que es algo que siempre se podrá pactar con el cliente antes de empezar el camino que se deberá recorrer juntos.

El hecho de obtener un precio bastante elevado por cada hora de trabajo permite obtener unos ingresos notables aunque se maneje un número bajo de clientes.

La diferencia entre el entrenador personal y el monitor de sala

La diferencia entre el entrenador personal y el monitor de sala

Muchas veces se tiende a pensar que un entrenador personal es el responsable de dirigir las rutinas y ejercicios de todos los clientes de un gimnasio, cuando en realidad se trata de dos figuras profesionales diferentes.

El monitor de sala se encarga de dirigir el entrenamiento, simultáneamente, de todas las personas que se encuentran entrenando en el gimnasio en ese momento, de solventar las dudas que surjan, de prestar ayuda cuando es necesario llegar al número de repeticiones establecido, de mantener el orden del material en la sala…

En cambio, el entrenador personal, como ya se ha explicado, se encarga de entrenar a una sola persona en cada momento, por lo que tiene dedicación única y exclusiva para ella.

¿Es mejor uno que otro? No, simplemente se trata de dos figuras profesionales con funciones diferenciadas. El monitor de sala permite realizar un trabajo mucho más polivalente, mientras que el entrenador personal realiza un trabajo más específico que es demandado por una parte notable de los clientes de un gimnasio.

Es más, una figura no es competencia de la otra, ya que lo adecuado para cualquier centro deportivo es contar con estos dos perfiles profesionales.

¿Merece la pena formarse como entrenador personal?

A día de hoy, más que nunca, sin lugar a dudas. En los últimos años ha aumentado de manera considerable la conciencia en la sociedad de cuidar el cuerpo, seguir una vida sana, y contar con una figura estilizada.

Todo esto nos lleva a que los servicios que presta un entrenador personal se hayan visto muy favorecidos en lo que a demanda se refiere, ya que mucha gente prefiere invertir una mayor cantidad de dinero que la que supone pagar la cuota de un gimnasio, pero sabiendo que ese dinero gastado va a servir, con total seguridad, para alcanzar el objetivo deseado.

Además de esto, convertirse en entrenador personal solo es abrir la puerta de entrada al mundo del fitness, ya que una vez se obtiene esta titulación se puede optar por especializarse en cualquier sector que engloba esta disciplina, por ejemplo:

Cualquier formación realizada siendo entrenador personal servirá para aumentar la polivalencia laboral, así como para poder optar a trabajar con un tipo de clientes más específico.

Ello permite diferenciarse del resto de profesionales, y poder ofrecer a un determinado tipo de cliente exactamente aquello que está buscando.

¿Qué tipo de cliente opta por los servicios de un entrenador personal?

¿Qué tipo de cliente opta por los servicios de un entrenador personal?

Otro error muy frecuente respecto a la idea que se tiene de un entrenador personal es que su actividad únicamente está orientada a personas principiantes o con pocas nociones en el ámbito del fitness.

Sí que es cierto que un número importante de los clientes de un entrenador personal pertenecen a esta categoría, pero también existen muchas personas que llevan años entrenando en un gimnasio, que cuentan con conocimientos suficientes para alcanzar un muy buen nivel, pero que, en un momento dado, desean aumentar la calidad de sus entrenamientos, mejorar aún más su físico, y contar con un apoyo psicológico y motivacional durante el tiempo que están ejercitándose en el gimnasio.

Aunque se tenga experiencia entrenando, el hecho de contar con una persona que indique en cada momento el ejercicio a realizar, cómo realizarlo (algo fundamental para evitar lesiones), tener ayuda motivacional en el momento de máximo esfuerzo, alguien que prescriba la dieta al detalle, y sentir una figura de autoridad cuando no se tienen ganas de entrenar, son los principales motivos que impulsan a alguien con experiencia a contratar los servicios de un profesional que les va a permitir llegar más lejos aún, si cabe.