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Principios básicos del Pilates. Conoce estos 6 conceptos

Principios básicos del Pilates. Conoce estos 6 conceptos

Los principios básicos del Pilates son aquellos pilares sobre los cuales se sustenta esta gran disciplina.

Cualquier ejercicio o rutina de Pilates, va a estar elaborada en base a estos principios, dándole así sentido a todo movimiento, gesto y postura realizada en los mismos.

Es cierto que actualmente el Pilates ha sufrido alguna que otra variación desde sus inicios, en los cuales Joseph Pilates, su creador, estableció las bases que hoy constituyen esos 6 principios esenciales, los cuales siguen perdurando a día de hoy.

Conocer estos principios es algo que cualquier practicante y, evidentemente, cualquier monitor o monitora de Pilates deben conocer.

Los principios del Pilates clásico

Los principios del Pilates clásico

1 Respiración

La respiración es un aspecto esencial en nuestra vida, ya que sin respiración no hay vida. Además de esto, en el método Pilates saber respirar correctamente va a ser algo, no solo fundamental, sino casi obligatorio.

La respiración nos ayuda a mejorar el control de los movimientos, nos permite oxigenar el cuerpo, y nos ayuda a relajar la musculatura que no se ve solicitada en los ejercicios o movimientos.

Cada ejercicio va a contar con un patrón definido en cuanto a respiración se refiere. Y es que la respiración juega un papel muy importante a la hora de involucrar a los músculos estabilizadores del tronco.

La mayoría de las personas no realizan una respiración correcta, y debido a ello se involucra una cantidad de músculos pertenecientes a otras zonas del cuerpo, llegando a producir ciertas sobrecargas en determinadas situaciones.

En Pilates se realiza la respiración intercostal, es decir, aquella que emplea los músculos del tórax y de la zona de la espalda, de forma que se produce la expansión de la caja torácica lateral y posterior.

Esto permite que los pulmones puedan expandirse sin que lo tenga que hacer el abdomen, cosa que sí ocurre cuando se realiza una respiración diafragmática. En este último tipo de respiración, el abdomen se relaja dejando muy desprotegida la región lumbar.

La forma de respirar en Pilates consiste en inspirar profundamente por la nariz, y exhalar por la boca, pero nunca realizando aspiraciones o espiraciones forzadas.

Es durante la inhalación cuando las costillas se abren hacia los laterales y hacia arriba, de forma que la columna vertebral se alarga permitiendo a los pulmones llenarse de oxígeno en toda su capacidad.

Durante la exhalación se produce la contracción de los músculos abdominales.

Es por ello que en Pilates existen ejercicios muy enfocados a mejorar la respiración, debido a la importancia con la que cuenta, y en el resto de ejercicios va a marcar el ritmo de ejecución.

Como añadido, el hecho de aprender a respirar de esta forma durante las sesiones de Pilates, supondrá una serie de beneficios en nuestro día a día de los cuales nos podremos aprovechar.

2 Concentración

principio del pilates la Concentración

El Pilates cuenta con una fuerte componente psicológica, de forma que durante una sesión de esta disciplina se debe realizar una conexión cuerpo–mente muy estrecha.

El movimiento se encuentra ligado a la mente, y de la misma forma que ocurre con la respiración, la mayoría de las personas no son conscientes del movimiento que están realizando.

Cada movimiento realizado se debe a que así lo quiere el cerebro, no hay más que ver los movimientos reflejos, los cuales los ejecutamos debido a los impulsos que este órgano genera sin ser “nosotros” conscientes de ello.

Cada movimiento ejecutado en Pilates tiene un por qué, una razón de ser, y ello requiere de concentración para poder ejecutarlos correctamente.

Si empezamos a relacionar conceptos, el movimiento también está muy ligado a la respiración, por lo que si no se cuenta con el estado de concentración adecuado, no se podrán acompasar estos dos elementos.

Cuanto mayor sea la capacidad con la que contamos para concentrarnos en el movimiento de cada parte del cuerpo, mayor será la calidad de ese movimiento, debido a la unión creada entre cuerpo y mente.

La mente es el motor del cuerpo, y cuando la mente está centrada en el ejercicio, ese ejercicio va a convertirse en algo realmente efectivo.

Concentración es sinónimo de efectividad.

3 Control

principio del pilates el Control

En los inicios del Pilates, esta disciplina fue bautizada por el propio Joseph Pilates como Contrología.

Este nombre se debía a que el Pilates tiene, entre sus objetivos, el hecho de controlar en todo momento cualquier movimiento que se realiza.

Cada músculo tiene una misión que cumplir, por lo tanto, el control del movimiento constituye otro pilar dentro del método Pilates que se debe tener presente.

Durante una clase de Pilates, además de los movimientos propios de los ejercicios, se deben realizar transiciones entre los mismos, mover el equipamiento, colocarlo en su sitio… durante todas estas situaciones el principio del control deberá estar también presente.

Los músculos realizan diferentes trabajos durante el movimiento, y uno de ellos es de elongarse. Esta elongación supone una contracción excéntrica para los mismos, y es la que va a permitir contar con unos músculos largos y flexibles.

Controlar un movimiento va a permitir, también, que los músculos principales se vean ayudados por los músculos accesorios.

Esto creará una sinergia entre los mismos, de forma que el cuerpo se volverá una “máquina” mucho más precisa y eficiente.

Gracias a ello, poco a poco, cualquier practicante del método Pilates irá incorporando este control de los movimientos a cualquier situación de su vida diaria, haciendo sus movimientos más limpios y eficientes.

4 Precisión

principio del pilates la Precisión

Este principio básico del Pilates está muy relacionado con el anterior, y es que la precisión es uno de los resultados de haber adquirido un buen control.

El punto que va a marcar la diferencia será el hecho de que para obtener una buena precisión, se requiere contar con una buena conciencia espacial.

La precisión está asociada a los movimientos, y para que un movimiento sea preciso es necesario que se sepa perfectamente donde empieza y donde acaba.

Asimismo, entre este inicio y final se encuentra la trayectoria a realizar, la cual será la adecuada en el caso de que este movimiento sea preciso.

Los ángulos de las articulaciones, la posición de las mismas, la posición de la cabeza, el movimiento que realizan los dedos… Todo influye en la precisión y, como hemos comentado, está íntimamente relacionada con el control.

Un movimiento que no es preciso, en Pilates no es válido, por lo que se debe prestar muchísima atención a este principio.

Contrología”. Una vez llegados a este punto, el propio nombre original del Pilates cobra todo el sentido, y es que va a estar presente en todo momento durante una sesión o clase.

5 Centralización

principio del pilates la Centralización

El Pilates nos dice que todos los movimientos que realizamos nacen del centro de nuestro cuerpo.

Y esto no es únicamente propio del Pilates, ya que en la gran mayoría de las actividades físicas, la zona conocida como core (la zona central de nuestro cuerpo) tiene una grandísima importancia.

Contar con un core o centro fortalecido es algo esencial en Pilates, y que cualquier practicante ha podido comprobar en su propio cuerpo.

El propio método Pilates se encarga de fortalecer todo el centro del cuerpo a través de los diferentes ejercicios que se realizan.

Este centro, también llamado Powerhouse (término también creado por el propio Joseph Pilates), se compone de los músculos abdominales, los glúteos, el lumbar y el suelo pélvico; es decir, desde la zona en la cual acaban nuestras costillas, hasta la línea inferior de la cadera.

La importancia del fortalecimiento del Powerhouse no tiene únicamente que ver con las sesiones de Pilates, sino que también va a suponer una gran ventaja de cara a nuestro día a día, dándonos estabilidad, mejorando nuestros movimientos y ayudándonos en otros deportes.

Todos los movimientos de Pilates están basados en el centro, a partir del cual se genera la energía necesaria para poder realizar los ejercicios, y lo que constituye la esencia del principio de centralización.

Desde el centro, esta energía debe fluir hacia las extremidades, de forma que se realicen los movimientos precisos y controlados (volvemos a ver cómo se van asociando los principios vistos hasta este momento).

Los movimientos se deben realizar como si tuviésemos una faja puesta, de forma que permanezcamos erguidos o erguidas, lo cual hará que estos movimientos sean mucho más precisos y seguros.

Todo ello hace que se establezca un equilibrio entre la zona abdominal y la zona lumbar y del resto de la espalda.

6 Fluidez de movimientos

principio del pilates la fluidez de los movimientos

El Método Pilates es movimiento, movimiento controlado, preciso, fluido y acompasado con la respiración.

A diferencia de otras disciplinas, como puede ser el Yoga, en el Pilates no se mantiene una postura durante un largo tiempo, sino que se realiza un movimiento fluido durante toda la realización del ejercicio.

El movimiento debe ser fluido, y su inicio y final preciso y controlado. Todo ello implica que tanto el sistema nervioso, como los músculos y las articulaciones deban actuar en conjunto y de forma controlada.

La velocidad debe encontrarse en un término medio, es decir, ni muy rápida ni muy lenta; lo cual va a permitir encadenar los movimientos de una forma fluida, y sin realizar cambios bruscos, rupturas o cualquier otro imprevisto.

Los movimientos nunca deben ser aislados, sino que deben encadenarse unos con otros.

¿Por qué son importantes los principios en el Pilates?

¿Por qué son importantes los principios en el Pilates?

Para cualquier instructor de Pilates el hecho de trasmitir e inculcar estos principios a sus alumnos es algo de gran importancia, ya que, como hemos visto, sobre ellos se basa toda la esencia de este Método.

Cuando los principios están presentes, los movimientos se realizan de forma eficiente, es decir, con el mínimo esfuerzo para conseguir el mismo objetivo.

Los ejercicios ejecutados bajo todos estos principios siempre van a resultar más efectivos y provechosos que aquellos que no lo son.

El principio de centralización permite que la activación muscular durante la realización de los diferentes ejercicios sea mayor.

La contracción del suelo pélvico permite que la pelvis se vuelva estable, algo muy importante  de cara a la realización de los ejercicios.

El principio de respiración es uno de los más recordados en cualquier sesión de Pilates, y es que influye de manera positiva en la activación de los músculos abdominales, desde los superficiales a los más profundos.

También, la respiración permite mejorar la concentración y la precisión de los movimientos. Aprender a respirar correctamente puede ser uno de los puntos más complicados del Pilates para algunas personas.

 

El conocimiento de estos 6 principios básicos del Pilates es lo primero que deberá hacer cualquier persona que desee iniciarse en el mismo, y el siguiente paso será empezar a ponerlos en práctica en cada sesión.

Poco a poco, el hecho de tener que estar pendientes de los mismos irá dando paso a una automatización casi involuntaria, lo cual hará que una vez hayamos terminado la sesión de Pilates, sigamos teniéndolos presentes en cada acción o tarea que realizamos.