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Metodo Pilates y Concentración Mental

Joseph Humbertus Pilates, creador del método que nos ocupa, fue un niño enfermizo que padeció asma, fiebre reumática y raquitismo. Decidido a superar sus debilidades y a mejorar sus condiciones físicas, practicó y se formó en muy diversos deportes como la gimnasia, esquí, culturismo, boxeo y defensa personal.

Teniendo un claro interés por el kárate y el yoga, combinó las disciplinas de ejercicios orientales y occidentales creando el arte de la “contrologia” un nuevo y revolucionario método que aúna la concentración mental y la atención a la respiración con ejercicios de gimnasia y otros deportes.

Este es el principio de una nueva era en el entendimiento del trabajo del cuerpo en la que éste es considerado como un todo incluyendo la atención de la mente como un pilar básico en el desarrollo exitoso del mismo.

En la vida diaria tendemos a disipar nuestra energía dejando que las inseguridades la falta de autoestima, en definitiva, los sentimientos de limitación entorpezcan nuestro avance y sensación de bienestar. Aprendiendo a aprovechar nuestra energía física y mental podemos mejorar considerablemente nuestra calidad de vida. Pilates proponía una intelectualización o atención plena en los movimientos para ir en pos de una mayor claridad mental y para que los ejercicios resultasen más productivos.

Y ¿cómo logramos esa intelectualización o integración consciente del método?:

  • Primero a través de una de las técnicas de concentración más antiguas tomadas del yoga “sentir el movimiento” que se basa en dejar atrás cualquier clase de diálogo mental y solo sentir, observar atentamente cada movimiento que realizamos percibiendo los matices y sensaciones más sutiles y siendo plenamente conscientes de cada parte de nuestro cuerpo.
  • Y segundo coordinando respiración y movimiento, atendiendo también a las sensaciones de esta respiración que marca un ritmo fluido y controlado (la atención a la respiración es una técnica de meditación también utilizada en yoga). Con una respiración así, que en Pilates implica los músculos abdominales más profundos, se activa la energía de la zona (en terminología Pilates conocida como “power house” o mansión del poder y que además coincide con dos de los centros energéticos más importantes de la medicina oriental) a la vez que experimentamos sensación de calma mental.


A través de esta intelectualización favorecemos la desconexión respecto a nuestros quehaceres y problemas diarios consiguiendo transportar a la mente dentro del cuerpo consiguiendo durante la sesión de Pilates dejar atrás tanto el pasado como el futuro y enfocarnos plenamente en el presente. Así el método Pilates reduce el estrés e incluso combate dolores de origen psicosomático a parte de su ya conocida eficacia en otras problemáticas del sistema musculoesquelético y reeducación postural.


Recordando la máxima oriental : “allí donde pones tu atención y tu intención allí va tu energía” el Método Pilates nos ayuda a ser más conscientes de nuestro estado físico ayudándonos a aumentar la conciencia corporal y conseguir, de este modo, el mayor rendimiento con el menor esfuerzo mental y físico.