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Importancia de la readaptación deportiva

Importancia de la readaptación deportiva

Conseguir una correcta readaptación deportiva de una lesión es un paso fundamental para asegurar que la recuperación tiene lugar de la mejor manera posible.

No tratar adecuadamente una lesión puede suponer arrastrar el problema durante un tiempo mucho mayor del que supone, en principio, su aparente recuperación.

Por ello, es muy conveniente conocer cuál es la importancia real de la readaptación de una lesión, para que de esta forma no se vea afectado el rendimiento deportivo.

Esta información resulta de gran utilidad para cualquier fisioterapeuta, preparador físico, entrenador personal, licenciados en ciencias de la actividad física y del deporte, graduados en TAFAD… ya que se trata de un campo que abarca todos los deportes.

Qué es la readaptación deportiva

Qué es la readaptación deportiva

La readaptación deportiva es un proceso encaminado a preparar a un deportista que ha padecido una lesión, de forma que la zona lesionada sea capaz de volver a trabajar físicamente de una forma segura y eficiente.

Cuando un deportista ha padecido una lesión, lo habitual es que quiera seguir practicando deporte una vez se ha recuperado.

Ante esta situación, va a resultar fundamental conseguir un fortalecimiento y una adaptación progresiva de la zona (re-adaptación  à readaptación, de ahí el término empleado), y que así pueda terminar rindiendo de la misma forma que lo hacía antes de producirse la lesión.

Se trata de un campo, dentro del ámbito del deporte, bastante amplio y necesario, y que constituye por sí sólo, casi una ciencia en la cual formarse.

Proceso de readaptación de una lesión deportiva

Proceso de readaptación de una lesión deportiva

Conseguir que una zona afectada por una lesión vuelva a ser completamente funcional, deportivamente hablando, es un proceso que puede ser más o menos dilatado en el tiempo.

Es importante ser conscientes de que no se trata de una acción que se va a llevar a cabo de un día para otro, y que se trata de un trabajo que ha de ser totalmente personalizado y específico a cada deportista y a cada lesión.

Puesto que se trata de un período de tiempo de mayor o menor magnitud (dependiendo del tipo de lesión), es más que probable que durante este tiempo se deba realizar una periodización del trabajo de readaptación.

Algo a lo que se suele recurrir en este tipo de procesos de readaptación deportiva es establecer 3 fases diferenciadas:

Movilización activa

En readaptación deportiva se comienza moviendo la zona afectada con movimientos similares a los cuales va a realizar posteriormente en el ejercicio deportivo.

Se realizan también ejercicios de cadena cinética cerrada (CCC), y que son aquellos en los cuales se mueve el cuerpo mientras las extremidades permanecen fijas en un punto, sirviendo como ejemplo las flexiones de brazos o las sentadillas.

Los ejercicios de tipo isométrico, así como aquellos dinámicos en los cuales se realizan movimientos de amplitud media, como máximo, también tienen cabida en esta fase.

El objetivo de esta fase de la readaptación deportiva es conseguir acelerar notablemente la movilidad de la zona, buscando mejorar la respuesta mecánica y favorecer la circulación en la misma, algo que supondrá un mayor aporte de nutrientes.

Algo a tener en cuenta en esta fase es que todo movimiento y esfuerzo realizado no debe generar, en ningún momento, dolor o molestia alguna.

Recuperación de la funcionalidad deportiva

En esta fase de la readaptación de lesiones, se empieza a cambiar el trabajo basado en ejercicios de cadena cinética cerrada, de manera progresiva, hacia el trabajo de ejercicios de cadena cinética abierta (CCA).

Estos ejercicios son aquellos en los cuales el cuerpo permanece fijo, mientras el movimiento es realizado por las extremidades, pudiendo ser unos ejemplos “contrarios” a los antes citados, el press de banca o la prensa.

La amplitud de los movimientos realizados se irá aumentando poco a poco. Esto permitirá que de cara al final de esta fase se puedan realizar trabajos de tipo más concéntrico y enfocados a la práctica de un deporte específico.

Respecto a este deporte específico, se pueden ir introduciendo ejercicios propios del mismo en los cuales se empiecen a trabajar aspectos necesarios para un adecuado rendimiento, pero siempre sin ningún tipo de oposición, buscando la recuperación funcional.

Entrenamiento deportivo

La tercera fase de la readaptación deportiva consiste en empezar a trabajar de manera orientada totalmente al deporte en cuestión, es decir, empezar a entrenar de nuevo.

Como es lógico, se deberá empezar a trabajar a un nivel medio-bajo, observando y estando atentos siempre a las sensaciones obtenidas.

Con el paso del tiempo, se irá aumentando la intensidad, el volumen y la carga hasta alcanzar valores próximos al nivel competitivo o, en caso de no competir, un nivel similar al que se entrenaba antes de la lesión.

¿Cuáles son los objetivos de la readaptación deportiva?

¿Cuáles son los objetivos de la readaptación deportiva?

Cuando se trabaja en readaptar una lesión siempre se va a buscar en cumplir o alcanzar una serie de objetivos, los cuales engloban totalmente al concepto de recuperación total y efectiva.

Estos objetivos perseguidos en la readaptación deportiva son los siguientes:

  • Establecer un plan de entrenamiento totalmente personalizado.
  • Realizar un seguimiento y una supervisión del deportista lesionado, observando su evolución y adaptando el plan establecido a la misma.
  • Establecer pautas adecuadas para la prevención de lesiones o recaídas.
  • Mejorar la capacidad física de la zona lesionada, así como la coordinación de movimientos específicos del deporte en cuestión.
  • Realizar un trabajo adecuado de toda la cadena muscular que interviene en los principales movimientos realizados por el atleta, ya que el fortalecimiento de toda esta cadena supondrá una defensa (prevención) frente a una nueva lesión.
  • Recuperar la perfecta movilidad articular, deportivamente hablando.
  • Mejorar el estado anímico del deportista lesionado.
  • Trabajar la flexibilidad

Prevención de lesiones

Prevención de lesiones

Un concepto no menos importante, y que va de la mano de la readaptación deportiva, es el de prevención de lesiones.

Las lesiones las vamos a poder clasificar en dos grandes grupos:

  • Lesiones traumáticas.
  • Lesiones no traumáticas.

Las lesiones traumáticas son aquellas de tipo fractura, esguince, torcedura, luxación… es decir, son un tipo de lesión que difícilmente se pueden prevenir, ya que suelen ser fruto de un accidente o situación fortuita.

En cambio, las lesiones no traumáticas son aquellas de tipo contractura, rotura fibrilar, sobrecargas, tendinitis… siendo este tipo de lesiones, al contrario de las anteriores, prevenibles.

Hablando de lesiones deportivas, la situación ideal es aquella en la cual dichas lesiones nunca se llegan a producir, evidentemente; aunque como decimos esto es una situación ideal y, por lo tanto, irreal.

El hecho de que las lesiones traumáticas sean difíciles de prevenir, va a ser uno de los principales motivos por los cuales la readaptación deportiva juegue un papel tan importante en el mundo del deporte.

Pero por otro lado, el hecho de que las lesiones no traumáticas sí que sean prevenibles hace que el papel de la prevención adquiera una gran importancia dentro de este campo.

La prevención de una lesión va a llevar aparejado el hecho de que no sea necesario recurrir a la readaptación deportiva tras esa lesión (porque nunca se ha llegado a producir).

Es más, esto se puede llevar a otro nivel menos estricto, y podemos hablar de prevención dentro de la readaptación deportiva, ya que se deberá trabajar para que esa lesión no se vuelva a producir.

Dicha prevención

¿Es lo mismo rehabilitación que readaptación de una lesión?

¿Es lo mismo rehabilitación que readaptación de una lesión?

Es muy frecuente confundir los términos de rehabilitación y readaptación deportiva, cuando en realidad son dos conceptos diferentes.

La rehabilitación de una lesión es un trabajo realizado por un fisioterapeuta, y que consiste en la aplicación de un plan de acciones personalizado a cada deportista lesionado, y a cada tipo de lesión, de la misma forma que hemos explicado para la readaptación.

Todas estas acciones están encaminadas a reducir la inflamación, a mejorar la movilidad, a reforzar la zona afectada, y a evitar que la pérdida de tono muscular sea muy acusada.

En este caso, el plan a realizar no tiene una relación directa con el deporte que practicaba la persona, ya que se será muy parecido para una rotura de tibia en un futbolista, que en cualquier otra persona que no practique deporte.

Por su parte, y como ya hemos explicado, durante la readaptación deportiva se trabaja de una forma orientada completamente a la práctica deportiva, y no solo esto, sino que se trabaja de forma orientada a un deporte en concreto.

Readaptación deportiva y rehabilitación son dos acciones complementarias, de forma que una es necesaria para que la otra transcurra de la forma adecuada.

Es decir, cuando termina la rehabilitación, es el momento en que entre en juego la readaptación deportiva; período que abarca desde el alta médica hasta lo que se puede calificar como alta deportiva.

¿Quién puede dedicarse a la readaptación deportiva?

¿Quién puede dedicarse a la readaptación deportiva?

El campo de las lesiones, por desgracia, es algo  que siempre ha estado y estará presente en el mundo del deporte.

Por ello, va a ser necesario la presencia en el mismo de profesionales capaces de gestionar y guiar estas situaciones, las cuales suponen un problema para cualquier deportista que las padece; especialmente cuando hablamos de un elevado nivel deportivo.

Llevar a cabo un programa de readaptación deportiva será algo reservado únicamente a una figura profesional formada en este ámbito.

Por lo general, las formaciones orientadas a la readaptación de lesiones requieren, como requisito, contar con alguna titulación o formación previa, siendo las más habituales:

  • Fisioterapeuta
  • Entrenador Personal
  • Graduado en TAFAD
  • Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del deporte

Esto es algo de gran importancia, ya que tratar a un deportista que ha padecido una lesión es un trabajo muy serio, y para el cual se debe contar con una base sólida de conocimientos que permita prescribir cualquier trabajo con la garantía de que no se va a producir ningún daño.

La readaptación deportiva es la mejor herramienta con la que puede contar cualquier profesional del mundo del deporte, o de la fisioterapia, para tratar cualquier tipo de lesión producida en un deportista, especialmente aquellas de mayor gravedad y que obligan al abandono temporal de la práctica deportiva.

Además, la readaptación de lesiones no se trata de una herramienta reservada exclusivamente al ámbito del deporte profesional y de competición, ya que cualquier deportista que practique cualquier actividad con mayor o menor dedicación, buscará poder volver a ejercitarse y, así, hacer aquello que le divierte y le hace sentir bien.