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Muerte súbita en el deporte

Todos hemos visto u oído alguna vez, por la televisión, los medios o por boca de algún conocido, los dramáticos casos de muerte súbita, ocurridos durante la práctica de algún tipo de deporte, practicado con mayor o menor intensidad, pues esto puede ocurrir en fases aeróbicas o anaeróbicas indistintamente.Podemos definir la muerte súbita del deportista, como aquella muerte inesperada que ocurre en coincidencia temporal con la actividad deportiva y cuando no transcurre más de una hora entre el inicio de los síntomas y su fatal desenlace.Algunos estudios sugieren  que el 28 % de estas, muertes estaban asociadas a enfermedades coronarias diagnosticadas y el resto estaba causado por alguna alteración desconocida, y en muchos de los casos evitables mediante el tratamiento o la prevención.Por supuesto que son más mediáticos los sucesos ocurridos a deportistas famosos, futbolistas, corredores etc.,  pero la mayoría de los casos son de personas anónimas, que practicaban el deporte de manera particular o amateur.                           

Estos relatos a la vez que sobrecogedores son casi siempre imprevisibles y podrían ocurrirle a cualquiera. Muchos de estos incidentes ocurren en instalaciones deportivas, pabellones o gimnasios, y según estadísticas, hasta un 40 por ciento de ellos son reversibles, pues el tipo de arritmia que los desencadena provoca la fibrilación ventricular, lo que normalmente conocemos como ataque cardiaco, y esta es una emergencia que casi siempre tiene un desenlace fatal si no se actúa rápidamente.

Hoy en día con un equipo adecuado, es decir con un desfibrilador se puede reanimar al paciente, sobre todo si se actúa con rapidez. Podemos encontrar dispositivos fijos y portátiles en el mercado, que tienen un costo asequible casi para cualquier tipo de presupuesto, y adaptar instalaciones deportivas, privadas y públicas sin ningún tipo de problema, adecuándose así a los estándares internacionales de seguridad para recintos públicos y deportivos,  y cumpliendo totalmente  y con seguridad su cometido.   

Ante una pérdida de conciencia ocasionada por esta arritmia, se disponen de entre cinco y diez minutos para actuar con el desfibrilador y por supuesto cada minuto de antelación resulta vital.                                                         Con todos  estos datos, resulta un ejercicio de responsabilidad realizar y una obligación la capacitación en RCP y Desfibrilación Semiautomática Externa. También que los  Centros Deportivos, provean y promuevan estos dispositivos en sus instalaciones.

Como siempre insistiremos en que la prevención mediante una alimentación adecuada  la práctica deportiva regular y un modo de vida saludable, protegerán nuestro corazón, lo fortalecerán y evitaremos la mayoría de estas dolencias, además encontraremos otros muchos beneficios para nuestro organismo.También ocurre, que muchas veces estos trastornos, son inevitables, pues muchas veces se hacen invisibles para las pruebas de diagnóstico más básicas y están producidos por malformaciones en las arterias coronarias, o miocarditis, es decir inflamación de las fibras musculares del corazón, que está causada normalmente por infecciones víricas. Asimismo la cardiopatía isquémica es otra de las alteraciones cardiacas más frecuentes, como vemos muchos son los orígenes que  pueden causar la muerte súbita. Algunas de esas muertes en el deporte, están relacionadas con el doping. Una de las sustancias dopantes más extendidas y utilizadas son los esteroides anabolizantes, que producen alteraciones hepáticas que pueden llegar a ser graves, además aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiacas a edades tempranas, por eso es muy importante no caer en la tentación de consumir ese tipo de productos tan destructivos para la salud. Pensemos que el deporte en si, es sinónimo de salud   y el buen deportista debe estar en contra de todo lo que no sea saludable.Por eso, para prevenir este tipo de situaciones además de todo lo dicho anteriormente, es  muy importante realizar chequeos regularmente, para así poder monitorizar nuestro organismo lo mejor posible con el fin de tratar y prever este tipo de alteraciones u otras que pudiesen aparecer.