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El balance energético ¿Qué es?

El balance energético ¿Qué es?

Hoy en día, las prisas, el estrés, la falta de información, etc. hacen que descuidemos la alimentación e ingiramos un número de calorías que muchas veces no se corresponden con la dosis recomendada.

Es cierto que no todo el mundo reaccionaremos del mismo modo a una dieta debido a que poseemos una genética distinta o a que determinados alimentos nos favorecen más que otros.

Hemos de ser capaces de, en un primer lugar, examinarnos a nosotros mismos, siendo muy recomendable acudir a un nutricionista o profesional en la materia para que nos oriente y nos facilite las claves para optar por una alimentación equilibrada y que repercuta favorablemente a nuestro organismo. Recuerda, que tu entrenador personal, puede darte las claves precisas para un buen entrenamiento.

En resumidas cuentas podríamos decir, que para impedir un incremento no deseado de nuestro peso deberíamos ingerir menos calorías de las que quemamos durante el día. Esto será conocido como el Balance energético.

Durante el presente artículo trataremos de analizar diferentes posibles situaciones y que nos ayudarán a comprender de una manera más fácil este conocido término.

Diferentes estados de nuestro organismo

El balance energético será la diferencia entre los alimentos que vayamos consumiendo durante el día y el gasto energético que hayamos realizado. Por tanto, cuanto mayor sea nuestra actividad física diaria, más calorías podremos ingerir durante ese mismo periodo para contrarrestarla y buscar un equilibrio.

Todo ello nos posicionará en estas tres situaciones:

  • Balance energético negativo: Cuando tenemos un gasto energético mayor que las calorías que ingerimos. El efecto directo será la pérdida de peso corporal.
  • Balance energético positivo: Alimentaremos nuestro organismo con una proporción calórica mayor al desgaste sufrido por nuestro organismo. Este hecho provocará un aumento de peso.
  • Equilibrio energético: Se trata de un punto en el que las calorías ingeridas son idéntica a la energía que gastamos.

 

 

De un modo simplista podríamos decir, que estos tres casos serían los lugares donde podríamos encajar, aunque en realidad también intervendrán otras variables que harán mucho más compleja la ecuación que planteábamos.

Como ya hemos mencionado, cada individuo es distinto y factores como la genética, el estilo de vida, la dieta que sigamos, el lugar donde nos encontremos, etc. jugarán un papel relevante a la hora de determinar dónde estamos.

Dependiendo el tipo de deporte que practiquemos o nuestra complexión, deberemos determinar hacia qué lado queremos determinar nuestra balanza energética ya que nos moveremos por un camino u otro teniendo en cuenta el objetivo que persigamos.

El hecho que parece claro y que todo el mundo buscamos es que nuestro organismo se encuentre en perfecto estado y este hecho sólo lo conseguiremos mediante una dieta saludable y la práctica cotidiana de ejercicio. Éstas suponen las claves para poder llevar a cabo una vida equilibrada y sin sobresaltos.

Hemos de anteponer nuestra salud a nuestro estilo de vida, modificándolo en cierto modo y sacando el tiempo necesario que nos posibilite alcanzar aquello que nos proponemos, siempre y cuando tengamos claros nuestros límites, siendo conscientes de que lo primero es hallar nuestras necesidades y luchar por conseguirlas.