Electroestimulación muscular. Beneficios y contraindicaciones

Electroestimulación muscular. Beneficios y contraindicaciones

La electroestimulación muscular es una práctica muy de moda en los últimos años debido a la gran cantidad de beneficios que es capaz de ofrecer.

Dentro del ámbito deportivo, especialmente si hablamos de niveles profesionales, la electroestimulación ha cobrado un importante papel a la hora de planificar la preparación física, y también en el apartado referente a la recuperación de lesiones y solución de molestias musculares.

Por ello vamos a conocer un poco más en profundidad que es la electroestimulación, qué usos puede tener a nivel deportivo, sus beneficios y posibles contraindicaciones, así como otras características que nos pueden ser de gran utilidad.

¿Qué es la electroestimulación muscular?

La electroestimulación muscular, abreviada EEM, y también llamada estimulación neuromuscular eléctrica (ENE) o simplemente electroestimulación, es una forma de hacer trabajar a los músculos transmitiéndoles impulsos eléctricos.

Estos impulsos eléctricos son generados por un aparato llamado electroestimulador por medio de unos electrodos que se sitúan sobre la piel de la zona que se desea electroestimular.

Estos impulsos eléctricos tienen el objetivo de imitar la acción del sistema nervioso central y provocar las contracciones musculares que realizamos al efectuar cualquier movimiento o esfuerzo.

Se trata, pues, de una técnica que se utiliza como un complemento o añadido al entrenamiento deportivo específico de cada disciplina deportiva.

¿Dónde se colocan los parches de electroestimulación?

¿Dónde se colocan los parches de electroestimulación?

Para que la electroestimulación pueda efectuar su trabajo de la forma más adecuada, es necesario saber colocar los parches o electrodos del electroestimulador de la forma adecuada.

Lo importante es saber encontrar aquellos puntos en los cuales se pueda reclutar el mayor número de fibras posible para, así, poder lograr la mayor efectividad posible.

Colocar los electrodos del electroestimulador de la forma correcta va a ser lo que marque la diferencia entre lograr un buen entrenamiento, o lograr un entrenamiento eficaz del cual podamos sacar el máximo provecho.

¿Cómo vamos a poder hacer esto? Existen algunos equipos que cuentan con un accesorio en forma de lápiz que permite identificar cuál es aquel punto dónde se encuentra la mayor cantidad de fibras posible, logrando así la mayor contracción de fibras posible.

En caso de no contar con este elemento va a ser más difícil encontrar este punto exacto y, o bien se deberá contar con los conocimientos necesarios para saber identificar este punto sin ayuda de otro elemento, o bien se debe acudir a un especialista que nos realice las sesiones de electroestimulación.

¿Y cómo se colocan los parches de electroestimulación?

Los electrodos de electroestimulación los colocaremos de forma que:

  • El electrodo negativo lo peguemos en la base del músculo y en él coloquemos el cable negativo, que será el de color negro.
  • El electrodo positivo, normalmente el de cable rojo, se debe colocar en el punto motor del músculo, en el cual se encuentra la zona más excitable del nervio motor.
  • Para poder localizar este punto motor del músculo se pueden emplear los pictogramas de colocación de electrodos, los cuales servirán de referencia para la mayoría de las personas, pese a que existirán ligeras variaciones.

Beneficios de la electroestimulación

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Si por algo es interesante la electroestimulación es por los beneficios que ofrece este método. Entre estos beneficios vamos a encontrar:

Conseguir una mayor activación muscular

A la hora de aplicar los estímulos eléctricos se pueden emplear diferentes frecuencias. Esto va a tener como consecuencia el hecho de poder activar un tipo de fibras musculares u otras.

Las frecuencias muy bajas, de orden inferior a los 10 Hz, estimulan la circulación de la sangre en los músculos y ello producirá un efecto descontracturante y relajante, además de promover la estimulación de endorfinas.

Las frecuencias bajas, situadas entre los 10 y los 35 Hz se encargará de activar las fibras de tipo I o lentas. Estas son las fibras que suelen entrar en juego durante los ejercicios de tipo aeróbico o deportes de resistencia.

Las frecuencias de tipo intermedio, de entre 35 y 50 Hz, se encargan de trabajar las fibras mixtas, llamadas también fibras II a y que son las que entran en juego cuando nos encontramos en el punto intermedio entre un esfuerzo aeróbico y uno anaeróbico.

Las frecuencias elevadas, superiores a los 50 Hz, activan las fibras más rápidas, llamadas fibras II b, y que son las que intervienen en los esfuerzos explosivos y de tipo anaeróbico; es decir, aquellos de muy elevada intensidad y de corta duración.

Supone un ahorro de tiempo

La electroestimulación muscular se puede utilizar en cualquier lugar, algo que evita el tener que desplazarse hasta el gimnasio, pista de atletismo o cualquier otro lugar en el cual poder practicar un deporte.

Aparte de esto, no existen horarios a los que debamos fijarnos para poder emplear electroestimulador, por lo que cualquier hueco en nuestra rutina será será válido para emplear este método de trabajo muscular.

Poder trabajar el músculo de forma localizada

Los electrodos del electroestimulador muscular permiten el trabajo localizado de cada músculo, además de poder permitir regular la intensidad de este trabajo.

Este trabajo personalizado va a ser más costoso de conseguir con el ejercicio físico convencional, ya que resulta más difícil conseguir afinar tanto como es posible hacerlo con el electroestimulador.

No existe riesgo de lesión articular u ósea

Las lesiones son uno de los mayores temores de todo deportista. Cuando se da esta situación el entrenamiento se debe interrumpir y, con ello, se frena todo avance físico.

Sin embargo, al emplear la electroestimulación muscular se puede variar el trabajo físico e incluir la electroestimulación, sustituyendo ciertas prácticas y con ello minimizando el riesgo de lesionarse.

Los huesos, tendones y ligamentos resultan más sensibles a la hora de padecer una lesión. Cuando se emplea la electroestimulación estos no deben entrar en juego, por lo que el riesgo de padecer una lesión en los mismos es prácticamente nula.

Esto hace que la electroestimulación sea muy válida para trabajar muscularmente cuando se ha padecido algún tipo de lesión articular; o cuando se esté efectuando un proceso de recuperación y todavía no se pueda realizar ejercicio físico con normalidad.

Retraso de la fatiga muscular

La electroestimulación permite trabajar a diferentes intensidades como ya hemos visto. Esto va a hacer que podamos ir acostumbrando al músculo sin llegar a sentir esa sensación de cansancio o agotamiento.

Trabajo por separado de la musculatura y de la carga cardiovascular

Al emplear la electroestimulación se puede trabajar de forma independiente el desarrollo de la musculatura y el trabajo de la capacidad aeróbica.

Esto va a permitir estructurar los entrenamientos de una forma muy diferente y mucho más específica; además de evitar que se produzca el desarrollo de la pared cardíaca con el trabajo de gimnasio.

La hipertrofia de la pared cardíaca hace que el flujo sanguíneo disminuya, y es algo que no interesa de cara a la práctica de deportes de resistencia como el running o el ciclismo.

La electroestimulación hará que se consiga alcanzar un nivel de carga elevado a nivel muscular y unas adaptaciones que pueden promover el desarrollo de la fuerza sin tener que generar el estrés cardiovascular.

Mejora en la vascularización

Ya hemos comentado que las frecuencias bajas van a favorecer el riego sanguíneo en los músculos. Esto va a permitir que la capilarización aumente y favorezca el trabajo de las fibras musculares.

Permite trabajar más detenidamente en el deporte en cuestión

Hemos comentado ya que la electroestimulación muscular permite ahorrar tiempo a aquellos deportistas que la emplean.

Este ahorro de tiempo va a suponer que se pueda realizar un entrenamiento mucho más enfocado en otro tipo de actividades y aptitudes, realizando una mejor planificación deportiva.

Contraindicaciones de la electroestimulación muscular

Contraindicaciones de la electroestimulación muscular

Hemos visto los beneficios que presenta la electroestimulación muscular a la hora de conseguir ciertos objetivos, y que pueden resultar muy interesantes para muchas personas.

Sin embargo, debemos conocer también los puntos que pueden resultar conflictivos en según qué situaciones, para evitar problemas o efectos perjudiciales.

  • Contraindicado en personas con marcapasos: el hecho de que la electroestimulación muscular suponga emplear corrientes eléctricas hará que puedan interferir en el buen funcionamiento de este importante elemento en persona que padecen de problemas del corazón.
  • Contraindicado en personas con ciertas enfermedades: tampoco se recomienda emplear la electroestimulación muscular en personas que padecen enfermedades relacionadas con el corazón, epilepsia, trombosis, flebitis activa o grandes traumatismos musculares.
  • Contraindicado en mujeres embarazadas: las mujeres embarazadas deberán evitar el uso de la electroestimulación muscular.
  • No aplicar los electrodos en zonas próximas a heridas sin cicatrizar: la electroestimulación muscular no se recomienda utilizar cerca de heridas reciente que aún no han terminado de cicatrizar.
  • Atención en personas con problemas de sueño: pueden darse problemas a la hora de conciliar el sueño en personas que padecen problemas de insomnio si se utiliza la electroestimulación muscular en las horas nocturnas. Para estos casos resulta más adecuado programas las sesiones de electroestimulación en las primeras horas de la mañana hasta llegar la tarde.

¿La electroestimulación muscular quema calorías?

Se puede llegar a pensar que la electroestimulación muscular puede ser un buen método para quemar calorías “de forma gratuita”.

Esto puede llegar a ser cierto, ya que la electroestimulación muscular permite aumentar la tasa de metabolismo basal y, por lo tanto, al final de día se habrá consumido un número mayor de calorías.

Algo que resulta interesante es que la electroestimulación muscular debe ir acompañada de un entrenamiento físico para poder ser efectiva; por lo tanto al aumento de la tasa metabólica se le une el hecho de tener que entrenar varios días a la semana, con el gasto calórico que ello conlleva.

Se debe advertir que la electroestimulación, por si misma y no acompañada de un plan de entrenamiento físico no va a servir como sustituta del ejercicio físico a la hora de quemar grasa corporal.

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Mitos y verdades sobre la electroestimulación

Mitos y verdades sobre la electroestimulación

Es cierto que se ha generado una especie de magnificación acerca de los efectos y beneficios que la electroestimulación ofrece, y han surgido algunas ideas equivocadas o mitos acerca de la misma.

  • Permite ponerse en forma sin hacer nada: una de las ideas equivocadas más extendidas es la de creer que únicamente empleando un electroestimulador y sin hacer nada más vamos a terminar con un cuerpo escultural en unas pocas semanas. Para que la electroestimulación muscular resulte efectiva en este sentido debe ir acompañada de un trabajo físico adecuado.
  • No se necesita estar en forma para emplearla: otra idea equivocada es que cualquier persona puede emplear un electroestimulador sea cual sea su estado de forma. Cuanta más elevada sea la frecuencia empleada, mejor estado de forma deberá tener la persona sometida a la sesión de electroestimulación.
  • Se debe descansar entre sesiones: se trata de una idea cierta, ya que las sesiones de electroestimulación debe ser tratadas como otras sesiones de entrenamiento, y se deben dejar los días de descanso adecuados entre ellas para permitir descansar a los músculos.

Las fibras deben recuperarse entre estas sesiones y, además, se debe combinar con ejercicio cardiovascular como ya hemos comentado.

¿Cuándo se debe emplear la electroestimulación muscular?

Lo adecuado no es utilizar la electroestimulación única y exclusivamente para tonificar el musculo, pues de esa manera no se lograrán resultados, después de estudios demostrados por varios entrenadores personales.

Se debe tener en cuenta que estamos hablando de una actividad pasiva en la que nunca será tan eficaz como un resultado activo y el ejercicio aeróbico pero sí que ayuda.

Las situaciones en las cuales puede resultar interesante este tipo de trabajo serán:

  • Para fortalecer musculo: sobre todo aporta un aumento del metabolismo y fortalece ciertas zonas.
  • Como terapia de reinervación: ayuda a la inervación del vientre para que los nervios sean capaz de nuevo de estimular al musculo.
  • Como consecuencia de alguna intervención: es decir, hablamos de intervenciones quirúrgicas de lesiones o similares que imposibilitan la práctica de ejercicio, por tanto, puede ayudarnos a que el musculo trabaje en modo pasivo y a que vaya recuperando la fuerza sin ningún tipo de esfuerzo o riesgo de volver a recaer en la lesión producida.