Usted se encuentra en: »

¿Es Seguro Practicar Deporte en Verano?

La primavera toca su fin y con ello la subida de temperaturas, menor cantidad  ropa y una mayor obsesión por lucir esos cuerpos trabajados durante todo el año.

En esta época del año la gente intenta disfrutar de los deportes al aire libre y de los espacios a los que no se pueden acudir por falta de condiciones climatológicas durante el invierno.

No obstante, los veranos cada vez son más calurosos lo que incrementa los riesgos de efectuar deporte bajo el sol. En actividades donde duran 45 o 60 minutos corremos riesgo de deshidratación,  desmayos o lipotimias.

 

Cómo practicar deportes en esta estación de forma segura

En esta época el calor aumenta aún más la transpiración y  produce una sensación de mayor fatiga debido a  la perdida de líquidos. Además hay que sumar que el sudor resta eficiencia a la utilización de carbohidratos.

Nuestro cuerpo experimenta un  incremento del calor y la sudoración, aproximadamente un 70 a un 80%. Para evitar esto, nuestro organismo regula la temperatura con “mecanismos de termorregulación” a través del hipotálamo. Éste controla la temperatura de nuestro cuerpo y actúa como un termostato en casa.

Por todo ello, sectores del Fitness y entrenadores personales optan por hacer ejercicio a primera hora de la mañana o a última del día. Las menos recomendables sería de 11 a 16 de la tarde pues es cuando el sol afecta con mayor intensidad. Sudar durante estas horas no nos hará perder más calorías sino perder líquidos y sales minerales que son vitales para seguir con la actividad. Durante la realización del ejercicio será aconsejable hidratarse con frecuencia y buscar lugares con sombra.

 

Vías por las que perdemos líquidos haciendo ejercicio durante esta época

1.    La sudoración. Es la causa de expulsión de líquidos más típica al practicar cualquier clase de deporte durante el año pero más en verano. Se da por un procedimiento de refrigeración del cuerpo y se conoce como transpiración.

2.    La convección. Una de las tres formas por las que transfiere el calor; se produce a través de líquido o gas que lleva nuestro cuerpo a distintas zonas por cambios de temperaturas.

3.    También por radiación. Sucede cuando los objetos que nos rodean están a una temperatura inferior que nuestro cuerpo y entonces irradiamos ese calor.

 

Existen algunos más, siendo estos los más comunes.

Los médicos y profesionales del deporte, señalan que la temperatura perfecta para la práctica del deporte oscila entre los 8 y 11 grados aproximadamente. A simple vista parece frío pero en movimiento sería la temperatura idónea para no sufrir riesgos.

 

Riesgos asociados a la práctica deportiva con calor

Cuando las temperaturas son excesivas, practicar deporte se hace pesado. Los principales riesgos son algunos de estos:

- Lipotimia. Se confunde muchas veces con el desmayo. Es un síntoma que se da de forma efímera y rápida. Se sufre un desvanecimiento por unos minutos. Esto es debido a diversas causas pero la más importante sería por exceso de sudoración.

La solución sería en el suelo, elevando piernas y pelvis para que la sangre fluya hacia arriba.

 

- HIponatremia. El exceso de agua haciendo ejercicio puede hacer que descienda el sodio en la sangre, lo cual es peligroso. Puede causar dolores de cabeza así como tensiones o tirones musculares. Este caso requiere atención urgente de médico.

Para evitar este riesgo sería beber no más de un litro por hora y si puede ser que aporte sales.

 

- Calambres.Se producen en mayor medida en esta época debido a una falta de hidratación. Esto hace disminuir los electrolitos y generarnos tirones o calambres en el abdomen o en los pies.

Podemos masajearlos para evitar dolor.

 

- Fatiga. Puede ser sinónimo de decaimiento, de falta de fuerzas, de debilidad, de agotamiento. Todo ello es debido a un aumento de calor muy por encima del de nuestro cuerpo. Todo ello genera falta de ganas y una sensación de agotamiento extrema.

Para ello ingerir azucares, así como bebidas refrescantes como coca cola con azúcares o ingerir alguna pieza de fruta. También bebidas isotónicas.

 

Nos encanta hacer deporte y más con el buen tiempo. Así se ponen en marcha los de aventura, los de riesgo, el rafting, piragüismo así como el senderismo y muchos otros.

También practicamos  en la playa como voleibol. O salimos con más frecuencia a jugar al tenis o al pádel así como a correr por playa o montaña.

Si aún así, condicionados por nuestro horario, sólo tenemos libres las horas de más calor y seguimos queriendo un trabajo diferente y divertido, siempre podemos optar por acudir a nuestro centro deportivo  a realizar un entrenamiento funcional o practicar actividades dirigidas, siempre bajo la supervisión de tu monitor o entrenador personal.

ALGUNOS CONSEJOS.

Debemos de ser consciente del nivel meteorológico al que vamos a exponernos y por ello es recomendable llevar a cabo las siguientes pausas:

1.    Aligerar ropa. Cuanto más fresco mejor, nada de fajas para sudar; lo único que harán es apretarnos e incomodarnos más.

2.    Ya hemos dicho que es recomendable hacer ejercicio temprano o más tarde cuando baja el sol;  nunca entre las 11 y las 16 horas que es cuando aprieta más el sol.

3.    Utilizar gorra y otras viseraspara salvaguardar la cabeza.

 

Además de todo esto, hay que tener en cuenta que es necesario evitar salir habiéndose medicado previamente o bien tomando algún tipo de tratamiento .Los medicamentos no hacen más que agilizar el proceso de deshidratación.

Por tanto, siguiendo estas indicaciones con una buena hidratación, antes, durante y después, así como alimentándose de forma correcta no se correrán riesgos de ningún tipo y podremos practicar el deporte en esta estación de forma más saludable.