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Ortorexia, Obsesión por la Comida Sana

¿Te preocupa la calidad de los alimentos que ingieres? , ¿Piensas que al ingerir algún tipo de alimentos tu calidad de vida descenderá considerablemente? ¿Tu conducta por los alimentos te está aislando socialmente?

 Si estas obsesionado por la alimentación, si haces un control exhaustivo de las calorías que vas a ingerir antes de cada comida o simplemente piensas que tienes una preocupación extrema por cual es el menú que te van a poner puedes estar sufriendo “ortorexia”

 

¿Qué es?

 La ortorexia como su nombre indica, proviene del griego, ortos, es justo y exía es apetito justo. La ortorexia es el trastorno obsesivo por la alimentación sana y que consiste en controlar de forma exhaustiva cada uno de los alimentos que

ingerimos.

Aunque el 28 % de personas lo padezcan, este trastorno no se considera como enfermedad en sí por la organización mundial de la salud.

 Las personas que sufren esta enfermedad suelen tener síntomas de culpabilidad después de comer, incluso, problemas de exclusión social debido al problema que causa la obsesión por la alimentación en distintos aspectos de la vida, a nivel social y también laboral.

 

 ¿En qué consiste?

 La ortorexia supone un trastorno en la alimentación que comienza imponiéndose unos límites alimenticios basándose en elementos puramente naturales o no elaborados. Podemos definirlo como la obsesión por la alimentación sana.  .

Se excluyen la ingesta de carne roja, los huevos, azucares, lácteos, grasas los alimentos en cuyo cultivo se han podido utilizar pesticidas así como herbicidas (colorantes, conservantes etc.)

 Este trastorno por la alimentación suelen sufrirlo personas con una personalidad limitada o diferente, es decir personas muy estrictas con su cuerpo y en general con su vida,  además las personas obsesionadas con el deporte o que prestan muchas horas al mismo como los culturistas donde es un sector más vulnerable a la obsesión por la alimentación y por el culto al cuerpo.

 Estas personas tienen una obsesión con el origen de los alimentos y por tanto sufren por descubrir su procedencia hasta puntos inimaginables. No solo por el origen sino también por su composición , contenido , caducidad y por todos los factores determinantes en cualquier alimento. Esto alcanza a problemas patológicos e incluso psicológicos.

Las personas con Ortorexia se centran exclusivamente en la alimentación, el centro de su vida gira entorno a ello causándoles una rígida disciplina alimentaria que en caso de vulnerarla pueden causar angustias, depresión, ansiedad acompañado de síntomas de culpabilidad.

Hay que diferenciar, aunque vayan cogidas de la mano, también la anorexia  donde el síntoma se genera por la cantidad de alimentos y la bulimia a diferencia de la ortorexia que se da por la calidad.

 Estas personas sufren un problema a nivel social.

Suelen dedicar unas tres horas al día para planificar estrictamente su dieta desplazándose a grandes distancias para conseguir alimentos puramente ecológicos o naturales.

Existen casos en los que se llevan su propia comida a los hoteles o no permiten que nadie les manipule los alimentos en ningún escenario de la vida, con lo  que es muy difícil asistir a una comida o a una cena con acompañantes y por tanto desarrollar ciertos ámbitos de la vida normal.

 Además existe otra problemática entorno a la misma. Cabe hablar del daño a la salud que provoca la no sustitución de los alimentos que se rechazan por otros que aportan los mismos elementos nutricionales.

Esto no solo se da en este trastorno sino también en muchos otros actualmente de moda como los vegetarianos, veganos, los crudistas que rechazan la coacción o los frutistas que se alimentan solo de frutas.

 

¿Cuáles son los riesgos?

 Los que sufren esta patología al igual que las nombradas anteriormente corren el riesgo de sufrir algunos problemas como anemia, desequilibrios nutricionales provocados por carencias de vitaminas de micronutrientes, fala de hierro entre otras.

 Además a nivel psicológico se ha determinado que sufren niveles altos de dopamina y bajos de serotonina lo que hacen que aumente la euforia y por tanto los niveles de ansiedad.

 

LA FINALIDAD, CUIDARSE NO OBSESIONARSE.

 Hoy en día la obsesión por el culto al cuerpo, la alimentación, las dietas, el aspecto físico en los gimnasios hace que derivemos en esta clase de problemas. Sin embargo , como sabemos para una correcta alimentación podemos dejarlo en manos de un nutricionista adecuado así como un entrenador personal que nos pueda recomendar y a la vez nos planifique una adecuada tabla de ejercicios como complemento a nuestra alimentación sana y equilibrada con todos los nutrientes necesarios.

Por todo esto cabe decir que dejar de obsesionemos por la comida sana no quiere decir que no nos preocupemos por ella, actualmente son pocas personas las que no se preocupan por lo que comen y es que está a la orden del día sufrir celiaquía, diabetes u otro tipo de trastorno que obliga a que nos paremos y observemos con detenimiento lo que comemos.