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La Importancia De La Vitamina D Para Nuestro Organismo

 

En un reciente artículo hablábamos sobre las funciones e importancia del calcio en nuestro organismo y decíamos que la vitamina D favorecía su absorción, por ello, en este artículo nos vamos a centrar en esta última y en la manera en que la podemos obtener.

Efectivamente, ayuda a nuestro organismo a absorber el calcio que le aportamos en nuestra dieta y que tan importante es para el mantenimiento de nuestros huesos, así como para el desarrollo de estos en bebés y niños. Además contribuye a un normal funcionamiento del sistema inmunitario y al mantenimiento de las funciones musculares.

Nuestro cuerpo produce la vitamina D cuando exponemos nuestra piel al sol, de esta manera es como gran parte de las personas satisfacen las necesidades del organismo, y es por esto por lo que no encaja en la definición clásica de vitamina, aun así sigue siendo un nutriente esencial. Son muy pocos los alimentos que, de manera natural, contienen esta vitamina, y lo que es más frecuente encontrar son alimentos enriquecidos con vitamina D. Entre los alimentos en los que la podemos encontrar de forma natural tenemos los pescados grasos como son el salmón, la caballa, el atún o las sardinas en aceite, y en menor proporción, el hígado, quesos, la yema de huevo y en algunas setas.

Entre los alimentos enriquecidos con vitamina D tenemos sobre todo los cereales para desayuno, las bebidas de soja, los zumos de naranja industriales y la margarina.

De la misma manera que un aporte óptimo de vitamina D es beneficioso para nuestro organismo, un exceso podría tener efectos secundarios no tan beneficiosos, ya que puede hacer que nuestros intestinos absorban demasiado calcio aumentando los niveles en sangre produciendo hipercalcemia, esto nos podría llegar a provocar cálculos en el riñón (piedras) y acumulación de este mineral en órganos como el corazón o los pulmones, además de nauseas, mareos, estreñimiento, debilidad muscular, confusión y desorientación, aunque para llegar a estos extremos las dosis deberías ser muy altas.

A modo orientativo, exponernos al sol durante 15 minutos tres veces por semana es suficiente para que produzcamos la cantidad de vitamina D que nuestro cuerpo requiere, basta con que el sol dé en la piel de la cara, brazos espalda o piernas y sin protector solar, esto lo conseguimos en mayor medida caminando por la calle en las regiones que disfrutan de climas soleados la mayor parte del año, en cambio, aquellas personas que no vivan en zonas con esta climatología sí que es posible que no produzcan la cantidad necesaria de vitamina D, así como las personas que se encuentren ingresadas en hospitales o internadas en cualquier recinto

Como dato, al tomar el sol con protector solar no estaremos incorporando esta vitamina al organismo, esto no quiere decir en absoluto que debamos tomar el sol sin protección, como hemos dicho, bastan 15 minutos 3 veces por semana, ya sea exponiendo cara, brazos, piernas o espalda que es lo que conseguimos simplemente caminando por la calle. De la misma manera que la luz que nos incide a través del vidrio de la ventana tampoco servirá.

 

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