Yoga para el embarazo. Sus beneficios y contraindicaciones

Yoga para el embarazo. Sus beneficios y contraindicaciones

El yoga para embarazadas es una de las actividades que cuenta con un gran protagonismo actualmente sobre este sector de la población, debido a los múltiples beneficios que es capaz de ofrecer. Estos beneficios se van a dar tanto a nivel físico como a nivel mental, y es que el yoga, para una mujer embarazada, supone una forma de mantenerse activa de una forma segura y saludable. Sin embargo, se deben tener en cuenta una serie de aspectos a la hora de realizar las diferentes asanas, y es por ello que existen formaciones específicas de yoga para embarazadas, muy adecuadas para todos los instructores de esta disciplina que quieren especializarse en este sector de la población.

¿Es bueno el yoga para embarazadas?

¿Es bueno el yoga para embarazadas?

El yoga para embarazadas es, como ya hemos dicho, una de las principales actividades físicas por las cuales optan las mujeres embarazadas, junto al aquafitness y los entrenamientos propios para el embarazo y el postparto. Cada vez está más presente en la sociedad actual la necesidad de mantenerse activos físicamente a lo largo de las diferentes etapas de la vida. El yoga durante el embarazo supone una actividad de muy bajo impacto que va a trabajar la musculatura y la mente de las mujeres embarazadas, garantizando seguridad a la hora de ejercitar el cuerpo. Mantener la actividad física es algo muy importante, no solo en la mujer embarazada, sino en cualquier persona, desde los más pequeños hasta los más mayores, pasando por personas que puedan padecer problemas como la diabetes, la osteoporosis, o cualquier otro problema de salud. Por lo tanto, podemos decir que el yoga durante el embarazo es una muy buena actividad por la cual optar durante esta importante etapa de la vida de una mujer.

Beneficios del yoga durante el embarazo

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Realizar yoga en el embarazo va a permitir a la futura mamá, como ya hemos comentado, mantenerse activa física y mentalmente. El yoga es considerado una actividad segura para la mujer embarazada, y va a ser capaz de ofrecer los siguientes beneficios:

Permite mantener la musculatura activa.

Durante el embarazo, una mujer debe aumentar el aporte calórico ya que el futuro bebé también va a requerir energía durante su gestación. Si durante este periodo la mujer embarazada permanece inactiva, su estado de forma física va a disminuir. El yoga va a permitir mantener los músculos activos, ayudando a mantener un adecuado tono muscular, y que va a suponer un complemento ideal a otras actividades como los trabajos específicos en sala de musculación para las mujeres embarazadas.

Ayuda a reducir un posible estado de depresión durante el embarazo.

Practicar yoga en el embarazo puede ayudar a evitar que la mujer embarazada entre en un estado de depresión, o ayudar a que este sea de menor intensidad. La meditación y el hecho de sentirse activas van a ser las claves en este aspecto tan positivo del yoga para la mujer embarazada. Para poder afirmar esto, es necesario citar un meta-análisis [1] en el cual se pone de manifiesto la utilidad del yoga para poder paliar estos estados depresivos en las embarazadas. Otro de los elementos importantes propios del yoga, y que van a favorecer el poder combatir estos estados depresivos en las embarazadas son los ejercicios de respiración, o Pranayama. La respiración es un factor importante a la hora de relajarse, y en las clases de yoga para embarazadas se va a hacer especial hincapié en ellos. Además, servirán para trabajar algunos músculos respiratorios, y para aprender las pautas correctas de respiración aplicables a la vida cotidiana.

Ayuda a mejorar la postura corporal.

Hacer yoga durante el embarazo va a permitir trabajar los músculos de ciertas zonas del cuerpo como los lumbares o la cintura escapular. El embarazo supone, para una mujer, el tener que atravesar ciertos cambios en su cuerpo, entre el que destaca el soportar el peso adicional de su futuro bebé. Esto hace que en muchas ocasiones se vea afectada la postura corporal al caminar o al permanecer sentada. Con el yoga para embarazadas se va a poder educar la postura corporal y, con ello, se evitarán ciertos problemas como los dolores de espalda o de cervicales.

Ayuda a combatir otros problemas típicos del embarazo.

Durante el embarazo es frecuente la aparición de hemorroides, dolores de cabeza o vómitos. Hacer yoga en el embarazo va a favorecer el flujo sanguíneo al realizar una actividad física moderada. Gracias a ello, estos problemas van a poder evitarse o minimizarse. Evitar el sedentarismo va a ser la mejor garantía de librarse de estos problemas, y el yoga es una de las mejores opciones para las embarazadas.

Favorece que el feto reciba la cantidad adecuada de oxígeno.

Practicar yoga supone aumentar la actividad física, pero de una forma moderada. El feto que se encuentra en el interior de la madre necesita un aporte adecuado de oxígeno, por ello lo recomendable durante el embarazo es realizar actividad física moderada que favorezca el aporte de oxígeno, pero que en ningún momento llegue a comprometer la disponibilidad del mismo para el feto debido a una elevada exigencia física. El yoga para embarazadas cumple con estos requisitos, ya que se trata de una actividad que puede practicarse a baja o moderada intensidad, y que además con produce ni impacto articular ni favorece las contracciones uterinas. Como añadido, encontramos que durante una clase de yoga para embarazadas se practican los pranayamas, es decir, las técnicas de respiración propias del yoga. Esto va a hacer que se aporte una cantidad de oxígeno mayor al organismo, de la cual se va a beneficiar el feto durante su desarrollo.

Ayuda a controlar el estrés

Siempre hemos asociado al yoga como una actividad relajante que permite alcanzar un estado de paz interior y de relajación física. También sabemos que, durante el embarazo, una mujer está sometida a un mayor estrés físico y emocional. Por lo tanto, nos encontramos con que el yoga para embarazadas es una actividad ideal para ayudar a controlar el estrés durante esta etapa. Las obligaciones laborales, los compromisos del día a día, los cambios hormonales, y la preocupación por ser madre y de todo transcurra de manera positiva son algunos factores que favorecen este estado de estrés.

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El yoga para embarazadas favorece la conexión mamá-bebé.

Gracias al yoga, la mujer embarazada toma conciencia de su cuerpo y es capaz de conectar con su futuro bebé. Como se puede aprender a la hora formarse para impartir clases de yoga para embarazadas, es muy importante que una madre sepa conectar con su bebé, algo que le ayudará a llevar el embarazo con más fuerza, ganas e ilusión.

Permite mejorar la calidad del sueño.

Dormir bien es, en muchas ocasiones, tarea complicada para una mujer embarazada. El tamaño de un vientre cada vez mayor, y la presencia de otras molestias van a hacer que resulte complicado dormir de manera adecuada. Ya hemos visto que, con el yoga para embarazadas, la futura mamá aprende a relajarse y puede aliviar ciertas molestias propias del embarazo. Todo esto se va a traducir en una mayor facilidad para poder dormir por las noches. No olvidemos que hacer yoga va a suponer para la mujer embarazada hacer cierta actividad física, lo que le va a permitir llegar al final del día con cierto cansancio que también va a favorecer el conciliar el sueño.

Contraindicaciones y precauciones del yoga en el embarazo

Contraindicaciones y precauciones del yoga en el embarazo

Pese a que el yoga para embarazadas es una actividad más que recomendable para poder mantenerse activas durante esta bonita etapa, van a existir una serie de contraindicaciones que se deberán conocer. Asimismo, también se deberán tomar ciertas precauciones a la hora de practicar yoga; precauciones que deberá conocer cualquier instructor o instructora de yoga que quiera impartir clases para embarazadas. Deberemos tener en cuenta estas precauciones a la hora de practicar yoga con embarazadas:
  • Evitar los estilos de yoga más físicos y exigentes, como es el caso del Vinyasa Yoga o el Ashtanga. Este se deberá tener más en cuenta aún si se trata de mujeres que nunca han practicado yoga u otra actividad física.
El yoga más recomendado para el embarazo es el Hatha yoga, ya que se trata de un yoga más pausado y espiritual que las variantes físicas nombradas antes.
  • Evitar realizar las clases de yoga con elevadas temperaturas. Esto es algo no solo aplicable al yoga para embarazadas, sino para cualquier actividad física.
Las diferencias de temperaturas elevadas entre el feto y la madre pueden causar problemas en el embarazo. Por lo tanto, se evitarán las clases en estancias muy calurosas, así como los ejercicios a intensidades que puedan aumentar de manera notable la temperatura corporal de la madre.
  • Evitar ciertas posturas de yoga durante el embarazo. Un instructor o instructora formados en yoga para el embarazo deberá conocer las posturas a evitar durante el estado de embarazo.
Estas van a ser aquellas en las cuales se deba estirar el vientre excesivamente, o en las que se genere una presión sobre el mismo. Otras posturas a evitar van a ser las que la madre deba permanecer acostada sobre su espalda, es decir, aquellas boca arriba; y las posturas invertidas.
  • Todas las posturas o asanas de yoga para las embarazadas deben ser realizadas sin forzar, y siempre y cuando le resulten cómodas a la futura madre.
Nunca se deberán realizar posturas que generen incomodidad o malestar, aunque sea una asana recomendada para mujeres embarazadas.
  • Toda mujer embarazada que desee comenzar a realizar yoga, deberá contar con el visto bueno de su médico.
Nadie mejor que el propio médico sabrá si el embarazo está libre de riesgo para realizar actividad física moderada.
  • Se deberá interrumpir la clase de yoga si se presenta alguna de las siguientes situaciones o síntomas: hemorragia vaginal, dificultad para respirar, dolor de cabeza, mareos, sensación de debilidad muscular, contracciones, molestias en el pecho, dolor abdominal, visión borrosa o pérdida de líquido a través de la vagina.

El auge de las clases de yoga para embarazadas

El auge de las clases de yoga para embarazadas

Las clases de yoga para embarazadas han sufrido un auge muy importante en los últimos años. Parte de la culpa de esta popularidad la tiene el propio yoga y los beneficios que ofrece, el cual se trata de una actividad muy demandada por parte de los clientes de los gimnasios y centros deportivos, lo cual también supone una elevada demanda de monitores formados en yoga. Por otra parte, los beneficios observados en la práctica de actividad física ligera y moderada en mujeres embrazadas ha hecho que el yoga sea una de las actividades elegidas por muchas de estas mujeres para poder seguir manteniéndose activas durante esta etapa. Nos encontramos, pues, ante una actividad que supone un nicho de mercado importante para muchos instructores de yoga, centros especializados y gimnasios; por lo que va a resultar muy interesante contar con personal formado en este tipo de yoga orientado a la mujer embarazada. [1] Yoga for prenatal depression: a systematic review and meta-analysis. Hong Gong, Chenxu Ni, Xiaoliang Shen, Tengyun Wu, Chunlei Jiang. BMC Psychiatry. 2015