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El Arte de la Planificación Deportiva

Es muy recurrente encontrar entre la comunidad profesional de Entrenadores Personales y Profesionales, diferentes maneras de planificar, estructurar y abordar la consecución de objetivos.

Es por ello que al igual que en el ARTE, la música, la pintura, el cine, la cocina, podamos encontrar diferentes estilos que logren satisfacer las necesidades requeridas por los clientes.

Si cogemos como “simil” la cocina, en la planificación deportiva encontramos multitud de ingredientes “independientes” que conocer, infinidad de maneras de “cocinarlos”, algunas bases generales que sirven para todos por igual, diferentes “combinaciones” agradables al paladar y como hacen los grandes CHEFS, un verdadero mundo por descubrir, innovar y crear.

 

Si atendemos a los principios del entrenamiento como base para elaborar nuestras “recetas” (entrenamientos), tendremos una guía estable sobre la que apoyarnos:

1.- Principio de Individualidad: Al igual que en la cocina observamos que cada persona tiene gustos peculiares (nivel de cocción, de sal, acompañamiento…) en el entrenamiento entendemos que cada persona requiere una planificación individual, personalizada y raramente transferible, ya que es difícil encontrar 2 personas exactamente iguales, con los mismo objetivos y con idénticos antecedentes.

2.- Principio de Unidad Funcional: Se refiere a que debemos atender al individuo como un “TODO” a la hora de planificar su camino hacia el objetivo, no solo atendiendo a una sola cualidad o capacidad que pudiera alterar el mantenimiento de la homesotasis o bien producir algún desequilibrio neuromuscular.

3.- Principio de Progresión: La evolución de una planificación deportiva debe ser progresiva, ascendente y generalmente ondulada, siendo correctamente ajustada a las necesidades de cada persona. Si no hay progresión, no hay evolución, pero una incorrecta progresión puede ocasionar riesgo de lesiones,como puede ocurrir con lagunas disciplinas que comenten al individuo a grandes cargas sin el correspondiente nivel técnico y por lo tanto acaban en lesión.

4.- Principio de Variedad: En multitud de ocasiones escuchamos nombrar el Entrenamiento Cruzado, y basándose en el variedad, encontramos el sentido del mismo, dado que no existe ningún método de entrenamiento absolutamente eficaz al 100%, ni completo al máximo. Es por ello que la variedad como en la Alimentación es fundamental para poder obtener todos los “nutrientes” necesarios para alcanzar un objetivo.

5.- Principio de Continuidad: Durante muchos años hemos hablado de la relación 3:1 entre lo que cuesta conseguir una evolución y lo que cuesta perderla, y desgraciadamente estamos en desventaja, al perder con mucha mas facilidad. Por lo tanto la planificación debe garantizar los parámetros adecuados para ofrecer la motivación y las herramientas necesarias que permitan mantener la actividad a lo largo de la vida, incluso convirtiéndolos en hábitos.

6.- Principio de Supercompensación: Nos habla del tiempo necesario que requiere la “comida” tras sacarla del fuego, para estar en su punto. Ese punto de “reposo” que es necesario para conseguir el punto ideal. Pues bien, en la práctica deportiva adquiere una tono de mayor importancia, pues la ciencia nos dice que en la fase de descanso/recuperación es donde se producen las adaptaciones/asimilaciones de las cargas soportadas en el entrenamiento.

Si dicho descanso es el adecuado, se produce una supercomepnsación del nivel/umbral y se obtiene un incremento en el rendimiento.

7.- Principio de Periodización: Todo objetivo propuesto necesita un plan (que se pueda controlar y evaluar), estrategicamente elaborado, completo, flexible, eficaz e integral.

8.- Principio de Especificidad: Solo mejoras aquello que entrenas, cuanto mas variedad introduzcas menos especifidad pero mayor amplitud de capacidades cubiertas.

Incluso podrás encontrar diferentes maneras de “cocinar” , enumerar y organizar estos principios del entrenamiento, pero lo que queda claro es que no existe una sola norma escrita para la consecución de un objetivo, hay diferentes caminos por los que poder alcanzarla.

La planificación deportiva actual, apoyada en el método que se desee (clásica, polarizada, inversa…) tiene tintes de ARTE, donde el ARTISTA (entrenador) debe poner a trabajar todos sus conocimientos, experiencias y capacidades para obtener de la mejor, segura y eficaz manera los objetivos individuales planteados por sus clientes.

 

Al igual que todo, la planificación deportiva evoluciona en 2 líneas generales como el resto de apartados de la actividad física y el deporte,la tecnología y evidencia científica por un lado, permitiendo nuevas maneras de evaluar, medir, controlar y adaptar los resultados obtenidos como positivos en otros estudios, y por otro lado, la realidad y personalización permitiendo realizar planificaciones con cortos periodos de revisión e incluso llegando al Day to Day.

 

Si antiguamente conocíamos las planificaciones mediante grandes ciclos (macrociclos,mesociclos..) mas generales y a la vista actual, un poco “adivinas” (como podías saber con exactitud meses antes, lo que necesitaría exactamente un deportista..bola de cristal?)

 

Una gran parte de los entrenadores personales actuales, empiezan a considerar la planificación Day to Day (dia a dia) basadas en unos objetivos generales y con tests concretos en competiciones previas.

 

Que nos ha llevado a esta nueva manera de entender la forma de administrar la “dosis” de actividad a los deportistas? Tal vez la propia práctica y experiencia real “en campo” donde se han manifestado severas deficiencias con los métodos clásicos. Cuando trabajamos con deportistas de alto nivel e incluso con clientes de cualquier condición y queremos aportar el máximo de calidad, siempre tenemos en cuenta los siguientes aspectos:

 

-          Físico: Cargas, frecuencia de las cargas, volumen, intensidad, asimilación de las mismas,etc… y por lo tanto es muy aventurado saber con “semanas” de antelación como habrá asimilado todo esto el organismo de nuestro cliente, teniendo en cuenta además el nivel de calidad ofrecido en cada sesión.

-          Técnica: Un trabajo continuo, incluso los mejores deportistas siguen trabajando de forma habitual la mejora de la técnica de ejecución de sus gestos deportivos, por lo tanto, no seremos menos y dedicaremos parte del entrenamiento a mejorar, valorar y corregir aspectos técnicos, que sin duda tendrán énfasis en la parte Fisica.

-          Mente: Si cada vez somos mas conscientes de la necesidad de evolucionar la mente del deportista, tendremos en cuenta como interaccionar con este apartado y como ser capaces de mejorar aspectos como la motivación, el nivel óptimo de activación, los miedos, las creencias, los valores, burn out, etc….y en el que si no tenemos las herramientas necesarias, podremos contar con la ayuda de otros profesionales especializados en este campo, pero en ningún caso lo dejaremos pasar por alto.

-          Alimentación: Bien sabemos que el entrenamiento “acto de entrenar” nos hace mas débiles (al acabar un entrenamiento solemos estar mas débiles que al empezar) y por lo tanto será en el posterior proceso de recuperación donde se producirán las mejoras buscadas con el mismo. La alimentación juega un papel crucial en la obtención de una supercompensación óptima, aportando desde el primer momento al acabar el entrenamiento “ventana anabólica” los nutrientes necesarios para la reparación de tejidos y su posterior potenciación.

 

Si a esto añadimos, la gran importancia en la calidad del descanso, veremos como se crea una necesidad de “evaluación por sensaciones” diaria, que nos permita ajustar cada unos de los parámetros anteriormente nombrados a la situación personal del cliente, de esta manera, estamos seguros de estar aportando la dosis adecuada cada día en busca del rendimiento óptimo y la salud.