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Cuidado con los Ambientes Obesogénicos

Tradicionalmente, el sobrepeso, se aborda como un problema en la sociedad, donde la única solución es reducir el consumo de grasas, dulces y carbohidratos, por más vitaminas, proteínas y minerales, además de realizar ejercicio físico. No obstante, se nos olvida el factor más importante; el ambiente y los hábitos que nos rodean.

¿Cómo sabemos que nos movemos en ambientes obesogénicos?

Sin ir más lejos, las ciudades donde vivimos hoy en día, son grandes ciudades donde para movernos, es necesario que vayamos motorizados o en trasporte público. Las horas que tenemos para comer en el trabajo, nos impide hacerlo de una manera relajada y pausada, de tal manera, que optamos por algo rápido y en poco tiempo, faltando a esa comida cantidad de nutrientes esenciales. Por otra parte, la oportunidad y el tiempo para realizar ejercicio físico escasean entre nosotros.

Además, la disponibilidad para comer, es mucho mayor, hoy en día tenemos una amplia gama de alimentos a nuestra disposición, la comida, es mucho más amplia en los espacios donde estamos, en el trabajo, en las gasolineras, incluso por las calles, maquinas expendedoras que ya te distribuyen incluso comida preparada y caliente. Además, los restaurantes ahora, se trasforman en buffets libres que no hacen más que decirte; “coma lo que quiera y en la cantidad que quiera”.

Veamos algunos consejos para evitar estos ambientes que conducen al sobrepeso;

  1. Elije bien donde hace la compra; los grandes almacenes, están muy preparados para que compres lo más suculento en alimentación, podemos llamarlo política empresarial. Los alimentos, esta situados de manera que induzca a llevárselos y además, a pasar por pasillos largos de comida muy suculenta a los paladares más golosos.
  2. Elije lo que tiene en la despensa; si no lo compras, no  lo comes, intenta no tener demasiados alimentos que aporten muchas calorías, trata de que sea tu almacén de alimentos lo más saludable posible.
  3. Evita quedarte en casa sin hacer nada, es importante sacar una hora al día para hacer ejercicio físico, buscar a un entrador personal, a veces puede ser la clave para salir de la rutina.
  4. Evita las comidas fuera de casa, a pesar de que es difícil, optar por un “tapper” con la comida de casa puede ser la solución, así evitarás las comidas rápidas.
  5. Aprovecha los espacios al aire libre y el fin de semana para hacer actividades como senderismo o coger la bici. Lo importante, es coger el hábito de movernos a diario si es posible, si no cuando saquemos tiempo libre. 

Sin embargo, no es fácil librarnos de este ambiente que nos incita a una vida llena de dulces y de sedentarismo, donde todo puedes hacerlo desde casa, sin necesidad de mover un dedo.

La cuestión esta, en saber que hábitos son los adecuados en nuestro día a día , y que cosas podemos saltarnos , debemos ,a veces, hacer la vista gorda a aquello que nos rodea, e incluso a toda la publicidad que solo nos incita a una vida llena de obesidad y sobrepeso.