Usted se encuentra en: »

¿Sabes que es la Tumba Metabolica?

¿Cuántas personas conocemos que está en constante dieta? Es un tópico en nuestros días dejarnos llevar por las dietas estrictas a base de verduras y carnes a la plancha pasando de otros nutrientes como los carbohidratos por ejemplo.

La vida alimenticia de estas personas puede ser algo complicada y es que a veces suelen estropear su metabolismo, pues pueden pasar semanas haciendo dieta estricta y después saltársela comiendo en abundancia cualquier tipo de alimento.

Como es normal aquí el cuerpo experimenta un gran desajuste, a pesar de ser la maquina más perfecta de la que gozamos no sabe cuándo le va a entrar más o menos alimento y por tanto se puede sentir como “adormilado” y dejar de quemar grasas en un debido momento, fenómeno a través del cual es muy difícil que nuestro cuerpo adelgace ya en este momento.

¿Cómo evitar esto?

Es algo sencillo y se puede simplificar en dos pasos;

1. En primer lugar como todos sabemos es bueno hacer las 5 comidas y en escasa cantidad, nada de comer un día muy poco y otro día en abundancia para equilibrar. Todo en su justa medida.

2. hacer ejercicio, sabemos que el ejercicio aeróbico es importante, sin embargo las pesas son un gran aliado para reactivar nuestro metabolismo

Se trata de aquella fase en la que nuestro organismo no consigue quemar las grasas deseadas, a pesar de someternos a una dieta pobre en calorías y a realizar un aumento sustancial  de las actividades aeróbicas.

Normalmente se dará en personas que pretenden obtener resultados de un modo drástico, ya que verán cómo, aun ingiriendo un número minúsculo de calorías, dejarán de perder grasas incluso llegando a alcanzar ciertos niveles de desnutrición.

Pues bien, nuestro cuerpo dejará de eliminar grasa corporal debido a diversos factores que pasaremos a analizar a lo largo del artículo.

 

CAUSAS QUE LA ORIGINAN

Existen diversos factores que dificultarán a nuestro organismo la pérdida de grasa corporal. Entre ellos enumeraremos los más comunes:

-           La ingesta de un mayor número de calorías que a priori pensaremos que es el adecuado.

-           Hacer ejercicio no quema tantas calorías como suponemos.

-           Reducir las calorías de manera brusca y mantenerlas en vez de ir disminuyéndolas de manera progresiva.

Por tanto, a medida que nuestro cuerpo va perdiendo grasas, deberemos ir reduciendo el número de calorías consumidas. Éste se tratará de un proceso progresivo y que tendremos que ir adoptando gradualmente, ya que de lo contrario nuestro organismo se adaptará a estos nuevos hábitos y dejarán de ser efectivos.

 

¿CÓMO SALIR DE ELLA?

Someterse a una dieta hipocalórica y demasiado restrictiva puede provocar efectos perjudiciales, tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente.

Aunque parezca contradictorio, podremos conseguir un efecto rebote si, llegados a esta fase no deseada, realizamos un incremento en el número de calorías ingeridas. Es por ello que deberemos realizar una dieta hipercalórica, en la que consumamos más calorías de las que nuestro organismo necesita.

Veremos entonces cómo hemos de huir de aquellas dietas que consisten básicamente en la eliminación de calorías repentinas ya que con ello únicamente conseguiremos provocar un desbarajuste en nuestro organismo y no tendremos las energías necesarias para poder acompañarlas del ejercicio necesario.

No sólo nos habremos  estancado en esta fase y no alcanzaremos nuestros objetivos, si no que llegaremos a un punto en el que mentalmente nos veremos superados y tiraremos la tolla en el intento.

Por tanto, veremos cómo dejar de comer de la noche a la mañana para tratar de quemar las grasas indeseadas se trata de una práctica que resultará perjudicial para nuestro organismo ya que a corto plazo llegaremos a un punto en el que nos resulta imposible avanzar y no podremos alcanzar los objetivos deseados.

 

Deberemos realizar una dieta que contenga los aportes necesarios para continuar una vida saludable que nos posibilite realizar deporte de manera asidua. Todo ello hemos de alcanzarlo de manera progresiva para tratar de que nuestro organismo vaya asimilándolo sin grandes trastornos, ya que sólo de ese modo perderemos las calorías que en un principio nos hemos propuesto.