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El Flato del Deportista y Su Prevención

Seguro que si eres deportista te ha pasado alguna vez. Se trata de ese dolor lateral, incómodo, a modo de pinchazo o cuchilladas que es tan molesto, continuo y que nos impide respirar y continuar con el ejercicio. Es el llamado flato.

Aparece en la zona del diafragma que se encuentra separado de nuestro tórax o caja torácica y nuestra zona abdominal.

Principalmente lo podemos encontrar en personas no muy habituadas al deporte o bien que acaban de comer muy recientemente o beber en cantidades abundantes. Por ello, entrenadores personales y profesionales del fitness aconsejan la ingesta de alimentos ligeros antes de practicar deporte.

Normalmente suele ser más común en corredores o en ejercicios aeróbicos. Según algunos estudios  los casos más acusados se dan en la natación. Otros, en cambio, dicen que por sufrir el estómago menos vaivenes, la natación no produce flato. Como vemos las disputas en torno al tema son numerosas.

 

PRINCIPALES CAUSAS

La explicación más común seria que cuando practicamos ejercicio nuestros músculos demandan más cantidad de sangre y el diafragma se encuentra aislado o desatendido con falta de oxígeno y, por lo tanto, se manifiesta a modo de pinchazos.

Otra de las explicaciones sería el exceso de gases por la persona que practica deporte. Es más común este dolor abdominal en personas que beben gran cantidad de bebidas gaseosas que las que consumen más agua.

Además, a todo esto hay que sumar los tirones en los ligamentos del estómago, así como en el diafragma o en las vísceras que pueden producirse por saltos o movimientos muy bruscos.

Pues bien, estas son algunas teorías existentes, entre otras muchas como comer rápido, comer en abundancia minutos antes del entrenamiento, tomar de las bebidas gaseosas o bien un ejercicio poco habitual.

 

CÓMO PREVENIRLO

Si estás practicando algún tipo de ejercicio y sientes este dolor tan profundo que no disminuye sigue estas pautas:

-        En primer lugar intenta bajar el ritmo cardíaco, deja oxigenar el diafragma y que los músculos cojan la sangre que necesitan y se vayan recuperando.

-        Empieza a inhalar y exhalar de forma consciente. Sentirás que en las inhalaciones el dolor es más fuerte o puntiagudo. No hay problema, disminuye si estás pausado y respirando.

-        Apriétate el lado del dolor. Con tus manos aprieta profundamente ese dolor abdominal e inclínate ligeramente hacia adelante, sigue respirando y se irá pasando.

-        Lo más importante, PARA y no continúes con el ejercicio una hora o 90 min.

 

Pues bien,  como hemos podido observar, este fenómeno es muy habitual en el mundo deportivo y, por tanto, te hemos dado algunos consejos sobre cómo evitarlo. Recuerda, no comas en abundancia antes de salir a correr o practicar ejercicio aeróbico. La ingesta de hidratos de carbono, muchas proteínas o gran abundancia de frutas puede también inducir al dolor. Evita por completo las bebidas gaseosas pues nuestro intestino se llena de gases y sufre más. Si sigues estas pautas disminuiremos el riesgo de padecerlo y el ejercicio será más efectivo y llevadero.