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¿Como entender un análisis de sangre?

¿Como entender un análisis de sangre?

Habitualmente hablamos del sistema cardiovascular, pero en pocas ocasiones nos paramos a pensar en la sangre, un tejido que transporta y distribuye numerosas sustancias por el organismo, transporta el oxígenos a las células, la energía en forma de glucosa, proteínas, lípidos, hormonas, neurotransmisores, minerales, vitaminas, etc. Básicamente es el medio por el cual se reparten los nutrimentos en nuestro organismo, así como los desechos generados.

 

Analizando la sangre el médico puede interpretar el funcionamiento general del organismo.

En la sangre encontramos:

Corpúsculos celulares (glóbulos blancos, rojos y plaquetas),

Plasma o parte líquida,

Gases (O2 y CO2)

Productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, sales minerales, proteínas, etc.)

 

La analítica siempre debe ser interpretada por un especialista porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación y es necesario el estudio de la historia completa para llegar al origen de la enfermedad.

 

 

- Eritrocitos: También llamados glóbulos rojos o hematíes, son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno por la sangre que necesitan tus células para respirar. En su interior contienen hemoglobina, que es la proteína encargada de llevar el oxígeno y que da el color rojo a la sangre.

 

Cuando la concentración de hemoglobina disminuye aparecen las anemias; las más frecuentes en las población se llaman ferropénicas porque se deben a la falta de hierro, ya que este mineral forma parte de la molécula de hemoglobina. El hierro es transportado por el plasma por la transferrina y se deposita en los tejidos en forma de ferritina.

 

Los valores de la ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo y cuando disminuye, es un buen parámetro para valorar las anemias por falta de hierro.

 

Hematocrito: Es el tanto por ciento de hematíes en el volumen total de la sangre. Es un buen indicador para valorar las anemias.

 

- V.C.M.: El Volumen Corpuscular Medio, es un valor que refleja el tamaño de los hematíes y que sirve de ayuda para diagnosticar anemias. Por ejemplo, en las anemias por falta de hierro los hematíes suelen ser más pequeños de lo normal.

 

- H.C.M.: Es la Hemoglobina Corpuscular Media; o el promedio de la cantidad de hemoglobina que tiene cada hematíe.

 

- C.H.C.M.: Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media. Es el índice que valora la concentración de hemoglobina que lleva cada hematíe, o lo que es lo mismo, relaciona la cantidad de hemoglobina que lleva el hematíe con su volumen.

 

- Leucocitos: o glóbulos blancos, sirven de defensa contra los agentes patógenos. Se distinguen:

· Granulocitos o polimorfonucleares. Pueden ser neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y basófilos que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad.

· Linfocitos, se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales.

 

- Plaquetas o trombocitos: Son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia.

 

- V.S.G.: Velocidad de Sedimentación Globular, es un indicador de la velocidad con que los hematíes se agregan y sedimentan. Es un valor muy inespecífico porque aumenta con la edad, la menstruación, el embarazo, la toma de anticonceptivos y situaciones patológicas como infecciones, tumores, anemias, enfermedades autoinmunes, etc.

 

- Fibrinógeno: Es la proteína del plasma precursora de la fibrina, responsable de la coagulación de la sangre.

 

- Glucosa: Es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes, etc.

 

- Colesterol: Es un componente fundamental de las membranas celulares y precursor de muchas sustancias necesarias para la vida, como algunas hormonas y los ácidos biliares. Circula en el plasma unido a varias lipoproteínas, porque al ser una sustancia grasa no es soluble en el agua de la sangre. Las lipoproteínas más conocidas son la LDL, responsable del transporte del colesterol a los tejidos periféricos, que al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arterioesclerosis), y la HDL, que al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular (por eso se la llama popularmente el colesterol "bueno").

 

- Triglicéridos: o grasas neutras, corresponde a la grasa que ingerimos en la dieta y sirve de transporte y almacén de energía. Sus valores varían con la dieta y riesgo cardiovascular.

 

- Proteínas plasmáticas: en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las inmunoglobulinas, que actúa como los anticuerpos, las proteínas encargadas de la coagulación de la sangre, la albúmina y otras proteínas transportadoras como la transferrina, la haptoglobina, la ceruloplasmina, etc.

 

- Bilirrubina: es la sustancia que se forma al destruir la hemoglobina y otras hemoproteínas, es captada y transformada por el hígado y se elimina en la bilis. Aumenta cuando existe una incapacidad del hígado para metabolizarla, o se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o se produce una obstrucción física al paso de la bilis.

 

- Transaminasas (GOT, GPT): son enzimas del metabolismo de los aminoácidos presentes en el hígado principalmente y en el músculo, corazón, páncreas y cerebro. Al aumentar refleja destrucción de estos tejidos (hepatitis, infarto de miocardio, miopatías, etc.).

 

- Creatinina: Es un producto del metabolismo muscular que se elimina por el riñón, por lo que se emplea como indicador de la función renal, ya que cuando el riñón no funciona correctamente no puede eliminarla por la orina y se acumula en la sangre.

 

- Ácido úrico: es un producto del metabolismo de los ácidos nucléicos que también se acumula en casos de enfermedad renal o por una dieta mal equilibrada.

 

 

CONSEJOS PARA MEJORAR TU SANGRE... Y TU SALUD

1.   Un deportista debe hacerse un control médico anual para evaluar su estado de forma física y salud y seguir los consejos de su médico.

2. El secreto para tener una analítica "de libro" es seguir una dieta equilibrada y variada. Comer de todo y con control te asegura una salud perfecta.

3. La práctica de ejercicio debe ser controlada, al menos tres veces por semana, evitando que se haga de forma intermitente o sólo los fines de semana. Entrenarse de más puede provocarte problemas de salud que se traducen en cansancio y lesiones.

4. Sigue unas normas básicas en tu vida:respeta las horas de sueño, evita el estrés, el alcohol, los dulces, grasas y embutidos y mantén una actitud positiva en tu vida.

5. Acude al médico cuando te encuentres mal, nunca te automediques sin control, con tu salud el único que pierde eres tú.

6. Lejos de lo que se piensa, las analíticas no son algo exclusivo para profesionales de la bici. Si vas a preparar alguna carrera, marcha, etc, y has preparado un programa de entrenamientos, es más que aconsejable que te asegures de que estás en plenas facultades para hacer largos e intensos entrenamientos.