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Stevia, endulzante natural y saludable

Stevia, endulzante natural y saludable

En los últimos años hemos sido testigos del inicio de una “guerra”, por parte de la sociedad, en contra de determinados alimentos y componentes de los mismos los cuales, ha quedado demostrado, pueden llegar a afectar a la salud de la persona que los consume habitualmente.

Si hacemos memoria acerca de estos componentes podemos citar a las grasas hidrogenadas o trans, ciertos aditivos para conseguir sabores artificialmente y colorantes, potenciadores de sabor como el glutamato monosódico, los conservantes, el contenido excesivo de sal, el más reciente aceite de palma y, como no, el azúcar refinado junto a otro tipo de edulcorantes artificiales como puede ser el aspartamo.

Si paramos atención a todos ellos, es difícil encontrar una lista amplia de alimentos procesados que no contengan alguno de estos componentes que acabamos de citar, los cuales, consumidos ocasionalmente, no suponen ningún tipo de problema para la salud, pero que si son consumidos a diario durante un tiempo prolongado pueden llegar a pasar factura a nuestro organismo.

Por suerte, y gracias a esa “guerra” iniciada contra los componentes dañinos que se incluyen en los alimentos que adquirimos, van apareciendo alternativas y sustitutivos para algunos de ellos, como por ejemplo del azúcar y de las sacarinas, las cuales pueden ser sustituidas por un componente natural: la Stevia.

¿Y qué es eso de Stevia?

¿Y qué es eso de Stevia?

La Stevia es un edulcorante que se obtiene de una planta con forma de arbusto, la Stevia rebaudiana, originaria de las zonas tropicales de Sudamérica (Paraguay, Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Bolivia), y que en dicha zona se ha utilizado con este fin desde hace siglos.

En Europa, la popularización de este edulcorante tuvo lugar hace unos pocos años, y a día de hoy se encuentra totalmente asentado en nuestro mercado, aunque sigue habiendo gente que desconoce su uso o que permanece reacia a su consumo optando por emplear soluciones menos saludables para edulcorar sus alimentos.

La parte importante de esta planta son sus hojas, las cuales contienen una elevada concentración de compuestos edulcorantes que pueden llegar a ser hasta 200 veces más potentes que la sacarosa. Estos compuestos, después de ser extraídos de la planta, se pueden emplear en forma de polvo como si de azúcar se tratase, o en forma de comprimidos similares a los de la sacarina, existiendo también formas líquidas.

Algunas empresas de alimentos procesados también emplean la Stevia para, así, hacer sus productos más saludables. Por ello, es posible que en la descripción de los ingredientes encontremos términos como glicósidos de esteviol, esteviósido, rebaudiosido o dulcósida, todos ellos procedentes de la planta Stevia.

¿Qué ventajas presenta la Stevia frente a otros edulcorantes?

El uso de esta planta en lugar de los tradicionales edulcorantes va a suponer disfrutar de una serie de beneficios que, a larga, nuestro organismo nos agradecerá.

No tiene calorías

De la misma forma que ocurre con las sacarinas, la Stevia no tiene calorías, por lo que se trata de un ingrediente que no va a trastocar los planes nutricionales de nadie, ni tampoco nos va a aportar calorías vacías.

La principal afectada en este aspecto va a ser el azúcar, la cual contiene unas 380 kcal por cada 100 gramos, de los cuales, alguien que beba habitualmente refrescos azucarados, coma dulces... puede llegar perfectamente a ingerir esta cantidad a lo largo de un día, ya que, por ejemplo, una sola lata de refresco de cola normal contiene unos 30 gramos de azúcar...

Optando por el empleo de Stevia estaremos, o bien reduciendo un aporte de calorías provenientes del azúcar que realizaban en nuestro organismo un papel perjudicial (especialmente en aquellos excesos cometidos a diario), o bien dejando un hueco calórico que puede ser aprovechado para incluir calorías que cumplan una función mucho más importante como azúcares naturales, grasas insaturadas o proteínas.

No produce un aumento de la glucosa en la sangre

Esta propiedad va a suponer una doble ventaja para dos situaciones distintas.

Por una parte, encontramos que un colectivo beneficiado por el uso de este edulcorante va a ser el de personas diabéticas, ya que se podrá endulzar una gran cantidad de alimentos y bebidas sin tener que preocuparse del aumento de glucosa que ello va a suponer en la sangre.

Por otra parte, tenemos que al no aportar azúcares, tampoco va a provocar que en personas que no padecen diabetes se produzca un aumento de la insulina, por lo que resulta adecuada para controlar la producción de esta hormona de una manera mucho más precisa.

Ayuda en el control del sobrepeso y obesidad

Ayuda en el control del sobrepeso y obesidad

El hecho de padecer sobrepeso u obesidad puede ser debido a muy diferentes causas, pero una de las principales es, sin duda, el seguir una dieta poco a nada saludable, acompañada de un estilo de vida muy o totalmente sedentario.

En estas dietas poco saludables suele ser habitual que los azúcares refinados lleguen a suponer hasta un 15% de las calorías aportadas, las cuales no ejercen ninguna acción beneficiosa sobre el organismo, más bien al contrario.

Sustituir el azúcar por Stevia, además de controlar otros “malnutrientes” como las grasas saturadas, cambiando alimentos poco recomendables por otros más sanos, será uno de los puntos que mayores efectos tendrá sobre el organismo de la persona con sobrepeso.

Si a este hecho le añadimos el empezar a realizar actividad física moderada de forma regular, en pocos meses se habrán conseguido resultados muy satisfactorios.

No se acumula en el organismo

Uno de los principales inconvenientes de otros edulcorantes que hasta ahora cumplían todas las ventajas que hemos expuesto, es que con el paso del tiempo terminan por producir acumulación de ciertos componentes en diferentes partes de nuestro organismo; algo que a la larga puede llegar a producir algún que otro problema.

En este punto es donde la Stevia se desmarca completamente del resto de edulcorantes, ya que una vez ha llegado al colon y es objeto del tratamiento de las bacterias intestinales, esta es metabolizada en el hígado y, posteriormente, eliminada por completo a través de la orina sin quedar acumulada en ningún punto del organismo.

No produce caries

Uno de los inconvenientes de los alimentos que contienen determinados azúcares, es el hecho de que su consumo continuado, unido a cierto descuido en la limpieza dental, puede llegar a producir las famosas caries.

Con la Stevia este problema no va a existir, ya que sus componentes no presentan ningún tipo de acción agresiva sobre nuestros dientes.

Además de esto, la Stevia es apta para tomar a cualquier edad, por lo que los niños podrán disfrutar de alimentos dulces sin tener que preocuparse por las temidas caries.

Ofrece algunos beneficios propios de la planta de la cual se extrae

Debido a que el endulzante Stevia se trata únicamente de los compuestos presentes en la planta empleada como materia prima, su uso continuado va a poder ofrecer una serie de beneficios para la persona que lo utiliza. Antes de nada, se debe advertir también que pese a que la Stevia tiene influencia sobre los siguientes aspectos que se van a exponer, por sí misma no supone ninguna solución a ellos ni se trata de ningún producto milagro, sino que debe formar parte de un conjunto de hábitos y buenas prácticas diarias para que, de esta forma, suponga un granito más de arena para la solución de dichos problemas.

El primero de estos beneficios está relacionado con el control de la presión arterial, ya que algunos glucósidos presentes en este producto tienen propiedades vasodilatadoras, y ayudan a la eliminación del exceso de sodio del organismo a través de la orina.

El hecho de eliminar ciertos componentes como la sal y las grasas saturadas, unido a la sustitución del azúcar por Stevia, debe ser algo a tener en cuenta por aquellas personas hipertensas.

Al tratarse de un alimento diurético, también servirá de ayuda para combatir la retención de líquidos en el organismo. También facilita las digestiones, además de ser un buen antioxidante, algo que ayudará a nuestras células a mantenerse sanas por más tiempo.

Pero... ¿realmente la Stevia puede ofrecer tantos beneficios?

Pero... ¿realmente la Stevia puede ofrecer tantos beneficios?

Sí y no, la respuesta dependerá del producto que compremos. Como ocurre con buena parte de los artículos disponibles en el supermercado o en otro tipo de establecimientos, cuanto más procesado y más aditivos lleve dicho artículo, más alejado estará de su “estado original”, y, con ello, más lejos estará también de ofrecer estas propiedades.

Aquellos productos que ofrecerán la totalidad de estos beneficios serán aquellos compuestos al 100% (o casi) por Stevia, libres de compuestos químicos como alcoholes, jarabes de maíz, aromatizantes... que no hacen más que formar parte de un producto sin aportar ningún tipo de beneficio, y reducir la cantidad de compuestos de Stevia presentes en el mismo. Un endulzante de Stevia que contenga un 10% de producto natural no va a tener apenas influencia en los aspectos comentados.

Ahora ya conocemos la Stevia. Y el resto de edulcorantes... ¿qué problemas presentan?

Ahora ya conocemos la Stevia. Y el resto de edulcorantes... ¿qué problemas presentan?

Hablar de las bondades de la Stevia es algo necesario para saber que ofrece este producto desconocido aún por bastante gente, pero no menos importante es conocer cuáles son los puntos negativos de los edulcorantes más habituales que hemos estado empleando hasta este momento, y que son el principal motivo por el cual alguien se debe plantear el prescindir de ellos y optar por alternativas más sanas como la que estamos tratando en este artículo.

Azúcar

El edulcorante más común y habitual sigue siendo el azúcar. La utilizamos para cocinar, y la utilizamos para endulzar el café, la leche, el té, un yogur... En definitiva, la utilizamos de manera consciente controlando la cantidad, pero también la ingerimos de manera “inconsciente” en muchos productos como salsas, refrescos, bollería...

El azúcar es necesario para que podamos vivir, ya que nuestro organismo emplea moléculas glucosa para generar energía, pero esta glucosa no se obtiene únicamente del azúcar refinado, sino que cualquier carbohidrato va a terminar siendo convertido en esta molécula mínima.

El problema aparece cuando hay un exceso en el aporte de azúcar refinado, el cual genera problemas de mayor o menor entidad, entre los que se encuentran:

  • Favorecimiento de la proliferación de bacterias perjudiciales en el intestino, que influirán de manera negativa en los procesos digestivos, y también a nuestra inmunidad frente a ciertas enfermedades o infecciones; ya que es precisamente en el intestino donde se localiza la mayor parte de nuestro sistema inmunológico.
  • Afecta al estado de salud de la piel, ya que la elevada presencia de azúcar en el organismo hace que el colágeno presente en la piel se vea afectado por un proceso llamado glicación, de forma que este colágeno pierde flexibilidad traduciéndose en la aparición de arrugas en nuestra piel
  • El consumo excesivo y continuado puede llegar a producir diabetes de tipo 2, caracterizada por un descenso de la actividad de los receptores de la insulina que transporta el azúcar, de forma que este azúcar, en forma de glucosa, no es captado por los mismos quedando libre en la sangre.
  • Favorece la acumulación de grasa en el organismo, ya que en el momento en que esta es vertida a la sangre, nuestro organismo empieza a generar insulina para captarla y transportarla allá donde haga falta, esto es, mayormente, los depósitos de glucógeno musculares y hepáticos, y también para servir de fuente de energía de todos nuestros órganos. Pero ¿qué ocurre si los depósitos de glucógeno están llenos, y tenemos más azúcar que la que necesitan nuestros órganos en ese momento? Pues ocurre que nuestro organismo no desperdicia nada, y este excedente de glucosa va a ser almacenado en forma de grasa.

Aspartamo

Edulcorante Aspartamo

El aspartamo lo podemos encontrar como edulcorante en polvo, o en pequeños comprimidos; pero también forma parte de muchos productos etiquetados como sin azúcar o light bajo la denominación E-951.

Hay mucho escrito sobre este edulcorante ampliamente utilizado en la industria alimentaria, especialmente aspectos negativos entre los que cabe destacar:

  • Generación de productos residuales en el organismo tras su digestión, como el ácido aspártico o el metanol.

El aspartamo está compuesto por ese mismo ácido aspártico, fenilalanina, y el metanol antes mencionado que ejerce de enlace de los dos elementos anteriores. En principio, todos estos elementos son inofensivos para el organismo, e incluso están presentes de manera natural en otros alimentos; el único problema aparece cuando las cantidades ingeridas de manera continuada son muy elevadas.

Como dato, la cantidad máxima diaria establecida como segura se sitúa en 50 mg por kilo de peso corporal.

Sacarina

La sacarina, etiquetada como E-954, se obtiene a partir de la síntesis del tolueno, un hidrocarburo a partir del cual también se obtienen detergentes y otros productos químicos. Entre los efectos negativos que aparecen tenemos:

  • Es un compuesto que se elimina, entre otras vías, a través de la leche materna.
  • Existen diversas teorías y estudios que afirman que la sacarina puede llegar a producir diabetes tipo 2, debido a que el potente sabor estimula al páncreas a producir insulina, de forma que el efecto que sufren los receptores de la misma es similar al que se produciría si se hubiera consumido azúcar.
  • Se ha observado que la sacarina en especial, y el resto edulcorantes artificiales, afectan a la flora intestinal reduciendo las bacterias del género bacteriodetes, y aumentando las del género firmicutes, las cuales favorecen la acumulación de grasas en el organismo.

La cantidad diaria recomendada de sacarina se establece en 5 mg por cada kilo de peso corporal.

Ciclamato

Por último, el ciclamato es el edulcorante artificial que mejor imagen tiene dentro de este tipo de productos. Aparece etiquetado como E-952, y se obtiene a partir de la ciclohexilamina y del ácido amidosulfónico.

Entre los aspectos negativos aparece:

  • Durante el proceso de digestión, el ciclamato vuelve a ser descompuesto en las dos sustancias que lo forman y, de ellas, la ciclohexilamina puede llegar a quedar retenida y acumulada en algunos órganos del cuerpo.

Como cantidad diaria recomendada se establece un consumo de 7mg por cada kilo de peso corporal.

Se trata de productos que, consumidos ocasionalmente y sin sobrepasar estas cantidades diarias recomendadas, no tienen por qué afectar a nuestro organismo ni a nuestro estado de salud, el problema aparece cuando estos productos los ingerimos inconscientemente al formar parte de muchas bebidas y alimentos y, unido a ello, los añadimos de manera consciente a otras bebidas, situación que durante un tiempo prolongado (años), sí que puede llegar a producir algún tipo de complicación.

Por ello, ya que es muy difícil evitar por completo este tipo de edulcorantes artificiales, resulta muy recomendable optar por productos más naturales como puede ser la Stevia para endulzar nuestros cafés, tés, leche, añadirla en algunas recetas de repostería... intentando comprar, eso sí, un producto lo más natural y menos procesado posible para poder disfrutar de todos sus beneficios.