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Suplementos para cuidar tus articulaciones

Suplementos para cuidar tus articulaciones

Las articulaciones son uno de los elementos de nuestro cuerpo que se ven sometidos, en un gran número de ocasiones, a esfuerzos que podrían acabar dañándolas. Al ser las responsables de permitir que podamos realizar cualquier movimiento su trabajo es constante a lo largo de toda nuestra vida, y la exigencia de trabajo que les solicitamos se ve aumentada en gran medida cuando realizamos ciertas actividades deportivas que suponen un elevado impacto sobre ellas.

Dentro de la amplísima gama de deportes y actividades que tenemos a nuestra disposición, existe un grupo que se puede considerar como de riesgo o "peligroso" para nuestras articulaciones, ya que durante su práctica se producen movimientos y acciones que pueden terminar por derivar en una molestia o lesión articular.

Dentro de este grupo encontramos actividades como el fisicoculturismo, baloncesto, fútbol, tenis, pádel, running sobre asfalto, determinadas artes marciales y deportes de lucha... Algunas de las acciones responsables de este impacto articular son el hecho de soportar elevadas cargas en ángulos algo forzados, como es el caso del fisicoculturismo; la necesidad de realizar cambios bruscos de dirección corriendo, como es el caso del fútbol, tenis, pádel o baloncesto, añadiendo a este último la necesidad de realizar saltos; o el simple hecho de estar soportando el peso de nuestro cuerpo cuando corremos sobre una superficie dura, como es el caso del running cuando lo practicamos sobre asfalto.

Por otro lado, encontramos deportes cuyo impacto sobre las articulaciones es prácticamente nulo o muy reducido en comparación con los citados anteriormente. Se incluyen en este grupo la natación y cualquier deporte cuyos movimientos se realicen dentro del agua (aquagym, waterpolo...), el ciclismo, Pilates, yoga, remo, senderismo... El hecho de que durante la práctica de estos deportes no se produzca impacto articular no quiere decir que no podamos lesionar nuestras articulaciones, ya que una posición adecuada y una correcta realización de los movimientos van a resultar fundamentales para su adecuado mantenimiento.

Con toda probabilidad, cualquier persona que se encuentre leyendo este artículo ha padecido alguna vez, como mínimo, un dolor o molestia articular, aunque no realice de forma habitual ningún tipo de deporte. Caso aparte constituyen las lesiones articulares, las cuales pueden alcanzar una gran gravedad e impedirnos realizar cualquier actividad durante semanas, o incluso meses.

Si nos fijamos en la incidencia de todos estos impactos sobre las diferentes articulaciones, observaremos que las que más castigo sufren son las rodillas, ya que se ven involucradas como protagonistas en cualquier deporte en el que tengamos que correr, además de soportar gran parte del peso de nuestro organismo, algo aplicable también a todas aquellas personas que padecen sobrepeso, ya que sus rodillas y tobillos se verán obligados a soportar todo ese peso extra que acumulan en su cuerpo suponiendo, por tanto, un estrés y trabajo añadido en acciones tan simples y rutinarias como puede ser andar por la calle.

Esta generalización en cuanto a molestias articulares padecidas se refiere pone de manifiesto la necesidad de cuidar estos importantísimos elementos de nuestro cuerpo, tanto realizando correctamente cada movimiento o ejercicio mientras nos ejercitamos, como utilizando de manera adecuada un suplemento alimenticio orientado a su protección y regeneración, ya no es preciso esperar a la aparición del problema y podemos empezar a adoptar una actitud de prevención; por ello, puede resultarnos de gran utilidad conocer cuáles son los más habituales que podemos encontrar en cualquier establecimiento especializado, así como saber cuáles son sus características y que es lo que nos ofrecen.

Suplementos, beneficios y caracteristicas

Colágeno

Empezamos por el suplemento que, quizá, es el primero que nos haya venido a la mente al comenzar a leer este artículo. El colágeno es un elemento sumamente importante para el tejido conectivo de nuestro organismo. Entendemos por tejido conectivo todo aquel tejido que realiza una función particular de relleno, transporte, sostén, almacenamiento, reparación y defensa, localizándose en espacios entre órganos y otros tipos de tejidos. Dentro de este tipo de tejido debemos destacar los cartílagos y los tendones, ya que se encargan de unir los músculos a los huesos o a otras estructuras.

El colágeno es una proteína que constituye, de manera aproximada, una cuarta parte de la composición de este tipo de tejidos, además de encontrarse en la piel, uñas, pelo y músculos. Además de formar parte de todos estos elementos de nuestro organismo, contribuye al fortalecimiento de nuestros huesos.

A la hora de adquirir este elemento en forma de suplemento, lo más habitual es que lo encontremos en forma de polvo o pastillas bajo el nombre de colágeno hidrolizado, y es muy frecuente que incorpore en su composición diversas vitaminas y minerales como el magnesio y el silicio, ya que también contribuyen al buen funcionamiento y mantenimiento de los tendones y ligamientos presentes en nuestras articulaciones.

De forma natural, nuestros huesos y tejidos conectivos se van renovando de forma constante en el tiempo, pero a partir de determinada edad (más o menos sobre los 30 años), esta renovación se torna cada vez más deficitaria derivando en una pérdida de material óseo y conectivo. Esta pérdida variara en función de los factores genéticos de cada individuo, así como del estrés que sufran sus articulaciones, que en el caso de ciertos deportistas o personas con sobrepeso puede llegar a ser bastante elevado como ya hemos explicado anteriormente. 

El aporte externo de colágeno, tanto en forma de suplemento como en la propia alimentación diaria puede ayudar a ralentizar en gran medida este proceso degenerativo que se produce de manera natural.

Si optamos por adquirir un suplemento alimenticio de colágeno, observaremos que podemos optar entre dos tipos de producto diferentes. Por un lado encontraremos el colágeno hidrolizado, del cual se recomienda ingerir una dosis de entre 5 y 10 gramos diaria repartida a la largo de la jornada, y por otro lado encontraremos colágeno sin desnaturalizar, cuya dosis diaria recomendada es de 40 – 50 miligramos.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un elemento producido de manera natural por nuestro organismo, y que se localiza mayormente en las articulaciones, los ojos y en la piel. Estructuralmente se trata de un polisacárido y es posible que su nombre nos resulte familiar ya que forma parte de la composición de diversas cremas tratantes de arrugas disponibles en el mercado debido a las interesantes propiedades que presenta para tratar las mismas. Del mismo modo, en medicina y en el ámbito farmacéutico se emplea en ocasiones para favorecer la cicatrización de heridas y úlceras.

Centrándonos a nivel articular, el ácido hialurónico cumple una función lubricante dentro de las mismas, y también en otros tejidos, ya que constituye una parte importante de la composición del líquido sinovial, elemento que se encuentra en las cavidades de todas las articulaciones. La presencia del líquido sinovial en la articulación resulta fundamental e imprescindible para que su movimiento sea suave y cómodo, de lo contrario se produciría una gran fricción entre los huesos y los cartílagos que terminarían por desgastar estos últimos del mismo modo que ocurriría con una maquina sin engrasar.

Una deficiencia de ácido hialurónico en el organismo se traducirá en un deficiente nivel de líquido sinovial en las articulaciones, con todos los problemas que ello va a conllevar.

Los suplementos de ácido hialurónico no presentan ningún problema especial para ningún colectivo de personas, a excepción de las mujeres embarazadas o lactantes. En cualquier caso, debemos recordar que lo conveniente sería que cualquier persona que opte por utilizar un suplemento alimenticio consulte de manera previa con un especialista para evitar posibles reacciones particulares o interacciones con determinados medicamentos.

El aporte de ácido hialurónico mediante suplementación ayudará a la prevención de pérdida de líquido sinovial en las articulaciones, a reducir las molestias ocasionadas por enfermedades como la artrosis o la artritis; especialmente para esta última, ya que el principal problema que crea en el organismo es precisamente este, la pérdida de líquido sinovial.

Otros beneficios que nos aportará este elemento se van a ver reflejados especialmente a nivel cutáneo, ya que el ácido hialurónico interviene en la formación del colágeno, elemento del que ya hemos hablado en el apartado anterior. Su presencia favorece el mantenimiento de humedad en la piel evitando que luzca un aspecto reseco y otorgándole flexibilidad, algo que evitará o retardará la aparición de arrugas.

A la hora de utilizar el ácido hialurónico en forma de suplemento, lo adecuado es ingerir una dosis diaria de entre 200 y 300 miligramos.

Glucosamina

Entramos a describir otro tipo de productos con menor popularidad entre la población, lo cual no quiere decir que sean menos importantes o que sus propiedades sean de menor utilidad para mantener en buen estado nuestras articulaciones.

La glucosamina es una sustancia que produce nuestro organismo de forma natural y que se localiza alrededor de todas las articulaciones presentes en el cuerpo, de forma que sirve de soporte para el cartílago que se encuentra dentro de ellas y protege la zona ósea que se encuentra en contacto con la propia articulación.

Además de estas funciones, la glucosamina es utilizada por el organismo cuando debe reparar algún tejido cartilaginoso que se ha visto dañado, ayuda en la regeneración del líquido sinovial (recordemos que se trata de un líquido viscoso que se encuentra en el interior de las articulaciones sirviendo de lubricante), e interviene en el proceso de producción del ácido hialurónico, elemento altamente importante para el adecuado mantenimiento de nuestra piel y del que también hemos hablado ya.

Del mismo modo que ocurre con el colágeno, conforme nuestra edad avanza la producción de glucosamina disminuye conllevando una reducción de los procesos regenerativos de los cartílagos articulares.

Este elemento se encuentra de forma natural, además de en nuestras articulaciones, en el exoesqueleto de los crustáceos, como los cangrejos, galeras o gambas; y también es posible encontrarla en forma de suplemento alimenticio de forma que podemos realizar un aporte externo nuestro organismo que le sirva de ayuda para mantener unos niveles adecuados y funcionales.

La glucosamina puede resultar de especial utilidad, además de para todo aquel deportista que practique actividades de elevado impacto articular, a personas que padezcan artrosis de forma que ayude a la desinflamación de las articulaciones y a la regeneración de parte del cartílago perdido.

A pesar de sus interesantes propiedades, determinados grupos de personas deberán tener especial precaución con este suplemento debido a que:

  • Se trata de una sustancia con un elevado contenido en azúcar, por lo que las personas diabéticas deberán controlar con más detenimiento sus niveles de azúcar en caso de optar por este tipo de suplementos.
  • Una de las principales materias primas para la obtención de suplementos basados en la glucosamina son los crustáceos. Toda aquella persona alérgica a los mismos deberá evitar su consumo.
  • La glucosamina es un elemento que disminuye la capacidad coagulante de la sangre, aspecto que se deberá tener en cuenta por todas aquellas personas que utilicen algún tipo de medicamento o suplemento que también reduzca esta propiedad.

Si decidimos utilizar la glucosamina en forma de suplemento, lo habitual es ingerir una dosis de entre 1 y 1,5 gramos diarios repartidos en tres tomas a lo largo del día.

Condroitina

La condroitina es un elemento de gran importancia para el adecuado mantenimiento del cartílago presente en las articulaciones, ya que interviene en su formación y en la reconstrucción cuando se ha visto dañado. De hecho, se trata del elemento presente en mayor medida dentro de la composición del tejido cartilaginoso.

Su textura es algo esponjosa y su función es la de servir de amortiguador o suavizador de impactos dentro de la articulación ya que es especialmente resistente a la compresión, y la de mantener cierto grado de hidratación de forma que otorga mayor elasticidad a los cartílagos.

De la misma forma que ocurre con el resto de elementos que componen nuestras articulaciones, el paso del tiempo, las actividades físicas intensas y determinadas enfermedades pueden llevar a una disminución del nivel de regeneración de todos ellos.

Uno de los principales beneficios que ofrece la suplementación de condroitina es el de ayudar a reducir la inflamación producida por diferentes causas en las articulaciones, debido a que es capaz de neutralizar los elementos químicos responsables de las mismas.

En el caso de optar por la utilización de este suplemento, lo habitual es ingerir una dosis de entre 0,8 y 1,2 gramos diarios repartidos en dos o tres tomas.

Metilsulfonilmetano, o MSM

El metilsulfonilmetano, al cual nos referiremos por sus siglas MSM, es un elemento importante para mantener los cartílagos de las articulaciones en perfecto estado ya que resulta imprescindible para la producción de colágeno. Además de los cartílagos, el MSM favorece el buen estado de salud de nuestra piel, uñas y pelo.

El MSM se encuentra de forma natural en diversas plantas, animales y en el ser humano; pero también se puede sintetizar de forma artificial. También es posible obtenerlo a través de determinados alimentos que ingerimos en la dieta, especialmente en aquellos que contienen una cantidad notable de azufre como los pescados, el brócoli y los ajos, pero debido a la cantidad que contienen esta vía de aporte no resultará suficiente para el tratamiento de diferentes problemas articulares.

Este elemento mantiene la estructura del tejido cartilaginoso otorgándole resistencia y consistencia, de forma que sea capaz de soportar los impactos producidos durante los diferentes movimientos, además de mantener la elasticidad de la articulación en general, algo que favorecerá nuestra flexibilidad.

En medicina tiene interesantes aplicaciones en el tratamiento de enfermedades como la osteoartritis, la artritis, osteoporosis, las inflamaciones articulares, tendinitis, y para diversos problemas tanto musculares como relativos a patologías cutáneas.

A la hora de tomar este suplemento deberemos ingerir una dosis de entre 1,5 y 3 gramos diarios que podemos dividir en varias tomas. Resulta bastante habitual ingerir este suplemento en combinación con la glucosamina ya que parecer ser que existen evidencias científicas que afirman el mayor efecto de cada uno de estos dos elementos tomados de forma conjunta que por separado.