
Los chakras son, según la tradición del yoga y del tantra, centros de energía sutil situados a lo largo de la columna, desde la base hasta la coronilla. La palabra viene del sánscrito y significa «rueda». El sistema más conocido habla de siete chakras, cada uno con un nombre, un color y unas cualidades. Son un concepto simbólico y espiritual: no son órganos ni estructuras que se puedan ver o medir en el cuerpo.
En este artículo tienes qué son los siete chakras y qué significa cada uno, sus colores, dos posturas de yoga para trabajar cada chakra, qué dice la tradición sobre los chakras bloqueados, si abrirlos es peligroso y qué beneficios reales puedes esperar de la práctica.
Si das clases de yoga, entender este sistema te ayudará a explicarlo bien a tus alumnos y a construir sesiones con sentido; es lo que se trabaja en una formación para saber manejar los chakras.
¿Qué son los chakras?
En la tradición hindú del yoga y del tantra, el ser humano no tiene solo un cuerpo físico, sino también un cuerpo sutil por el que circula la energía vital o prana. Esa energía se mueve por unos canales llamados nadis, y los chakras son los puntos donde esos canales confluyen.
Se les llama «ruedas» porque se imaginan como discos o flores de loto que giran y reparten el prana. Según esta visión, cuando un chakra está equilibrado la energía fluye bien, y cuando está bloqueado o demasiado activo, se resienten el estado de ánimo y la forma de relacionarnos.
Una tradición, no anatomía
Es importante tenerlo claro: no hay pruebas científicas de que los chakras existan como estructuras del cuerpo, ni de que se puedan medir, «abrir» o «cerrar». Son una forma tradicional de describir la experiencia interior, muy útil como mapa para meditar y para dar intención a una práctica, pero no una explicación de cómo funciona el cuerpo.
Además, el sistema de siete chakras tal y como se conoce hoy es relativamente reciente. Los textos antiguos no coinciden en el número de chakras. El que más se cita, el Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa («explicación de los seis chakras»), es del siglo XVI y llegó a Occidente por la traducción inglesa de John Woodroffe, The Serpent Power, ya en el siglo XX. Los colores del arcoíris y la relación de cada chakra con una glándula son añadidos de autores occidentales del siglo XX; no aparecen en los textos antiguos.
Saberlo no le quita valor a la práctica. Simplemente permite disfrutarla sin atribuirle efectos que no tiene.
Significado y colores de los chakras

Cada chakra tiene un nombre en sánscrito, un lugar a lo largo de la columna, un color que sigue el orden del arcoíris, un elemento y unas cualidades. En la versión moderna también se asocia a una glándula; recuerda que esa relación es simbólica, no una conexión demostrada. Esta es la tabla resumen, de abajo arriba:
| Chakra | Dónde se sitúa | Color | Elemento | Se asocia con | Glándula (asociación moderna) |
|---|---|---|---|---|---|
| 1. Raíz (Muladhara) | Base de la columna | Rojo | Tierra | Seguridad, estabilidad | Suprarrenales |
| 2. Sacro (Svadhisthana) | Bajo vientre, debajo del ombligo | Naranja | Agua | Emociones, placer, creatividad | Gónadas |
| 3. Plexo solar (Manipura) | Encima del ombligo | Amarillo | Fuego | Confianza, voluntad | Páncreas |
| 4. Corazón (Anahata) | Centro del pecho | Verde | Aire | Amor, compasión | Timo |
| 5. Garganta (Vishuddha) | Garganta | Azul | Éter | Comunicación, expresión | Tiroides |
| 6. Entrecejo o tercer ojo (Ajna) | Entre las cejas | Índigo | Luz | Intuición, concentración | Pituitaria |
| 7. Corona (Sahasrara) | Coronilla | Violeta | Luz interior o pensamiento | Conexión espiritual | Pineal |
Posturas de yoga para abrir los chakras
En la práctica, «trabajar un chakra» con el yoga significa elegir posturas que movilizan, estiran o fortalecen la zona del cuerpo donde la tradición lo sitúa, y practicarlas con la atención puesta en ella y en la respiración. Tienes dos posturas para cada chakra. Unas pautas para todas:
- Al principio, mantén cada postura de 3 a 5 respiraciones lentas por la nariz, y alarga el tiempo poco a poco.
- Entra y sal despacio, sin forzar. El estiramiento es normal; el dolor en una articulación, no.
- La vela y la postura sobre la cabeza son inversiones avanzadas: apréndelas con un profesor y evítalas si tienes problemas de cuello, glaucoma, tensión alta o estás embarazada.
Asanas para el primer chakra: Raíz o Muladhara

El chakra Raíz, Muladhara, se sitúa en la base de la columna y se asocia al color rojo y al elemento Tierra. Representa la seguridad, la estabilidad y las necesidades básicas: el hogar, el sustento, sentirse con los pies en el suelo. En la tradición es la base de todo el sistema.
Posturas para el primer chakra, que buscan conectar con el suelo y dar estabilidad:
- Tadasana (postura de la montaña): de pie, con los pies juntos o a la anchura de las caderas, los brazos a los lados y la columna larga. Reparte el peso por igual entre los dos pies y nota el apoyo en el suelo.
- Virabhadrasana I (guerrero I): da un paso largo atrás, dobla la rodilla de delante hasta dejarla encima del tobillo y sube los brazos, con la cadera mirando al frente. Fortalece las piernas y estira la cadera de la pierna de atrás.
Según la tradición, cuando este chakra está poco activo aparecen los miedos, y cuando lo está en exceso, la codicia.
Asanas para el segundo chakra: Sacro o Svadhisthana

El chakra Sacro, Svadhisthana, se sitúa justo debajo del ombligo y se asocia al color naranja y al elemento Agua. Se relaciona con las emociones, el deseo, el placer, la sexualidad y la creatividad.
Posturas para el segundo chakra, que abren y movilizan las caderas y la pelvis:
- Baddha Konasana (ángulo atado o mariposa): sentado, junta las plantas de los pies y deja caer las rodillas hacia los lados, con la espalda larga. Si las rodillas quedan muy altas, siéntate sobre un cojín.
- Upavistha Konasana (ángulo abierto): sentado, separa las piernas estiradas sin llegar a molestar e inclínate hacia delante desde la cadera, sin redondear la espalda para bajar más.
Según la tradición, cuando está poco activo aparece la apatía, y cuando lo está en exceso, las emociones se magnifican.
Asanas para el tercer chakra: Plexo solar o Manipura

El chakra del Plexo solar, Manipura, se sitúa encima del ombligo, en la zona del estómago, y se asocia al color amarillo y al elemento Fuego. Es el centro del poder personal: la confianza, la autoestima y la fuerza de voluntad.
Posturas para el tercer chakra, que fortalecen el centro del cuerpo y abren su parte delantera:
- Navasana (postura del barco): sentado, inclina el tronco hacia atrás con la espalda recta y levanta las piernas hasta formar una «V», con los brazos hacia delante. Para empezar, dobla las rodillas.
- Ustrasana (postura del camello): de rodillas, lleva la cadera hacia delante y arquea la espalda hasta llevar las manos a los talones; si no llegas, apóyalas en la zona lumbar. Con molestias cervicales, no lleves la cabeza atrás.
Según la tradición, cuando está poco activo aparecen la indecisión y las dudas, y cuando lo está en exceso, la agresividad.
Asanas para el cuarto chakra: Corazón o Anahata

El chakra del Corazón, Anahata, se sitúa en el centro del pecho y se asocia al color verde y al elemento Aire. Es el centro del amor, la compasión y la empatía, y se considera el punto de unión entre los tres chakras de abajo y los tres de arriba.
Posturas para el cuarto chakra, que expanden el pecho y abren los hombros:
- Urdhva Mukha Svanasana (perro boca arriba): boca abajo, con las manos junto a la cintura, estira los brazos y levanta el tronco y los muslos, apoyando solo las manos y el empeine. Hombros lejos de las orejas.
- Bhujangasana (cobra): boca abajo, con las manos debajo de los hombros, levanta el pecho sin estirar del todo los brazos, con la pelvis en el suelo. Es más suave que el perro boca arriba; sube solo hasta donde la zona lumbar esté cómoda.
Según la tradición, cuando está poco activo aparecen actitudes frías o antipáticas, y cuando lo está en exceso, los sentimientos amorosos se exageran.
Asanas para el quinto chakra: Garganta o Vishuddha

El chakra de la Garganta, Vishuddha, se sitúa en la garganta y se asocia al color azul y al elemento Éter. Se relaciona con la comunicación y la expresión: hablar con claridad y sinceridad, y saber escuchar.
Posturas para el quinto chakra, que trabajan la zona del cuello:
- Sarvangasana (la vela): tumbado boca arriba, sube las piernas y el tronco en vertical, sujetando la espalda con las manos y con el peso sobre los hombros y la parte alta de los brazos, nunca sobre el cuello. Es una inversión avanzada; una alternativa más sencilla es tumbarse con las piernas apoyadas en la pared.
- Matsyasana (postura del pez): boca arriba, apoya los antebrazos, arquea la parte alta de la espalda y abre el pecho, dejando caer la cabeza hacia atrás con suavidad. Se suele hacer después de la vela para compensar.
Según la tradición, cuando está poco activo aparece la timidez excesiva, y cuando lo está en exceso, se tiende a hablar demasiado.
Asanas para el sexto chakra: Entrecejo o Ajna

El chakra del Entrecejo o tercer ojo, Ajna, se sitúa entre las cejas y se asocia al color índigo y al elemento Luz. Se relaciona con la mente: la concentración, la memoria, la imaginación y la intuición.
Posturas para el sexto chakra, que calman la mente y piden concentración:
- Balasana (postura del niño): de rodillas, siéntate sobre los talones, inclínate hacia delante y apoya la frente en el suelo, con los brazos delante o junto al cuerpo. Es una postura de descanso.
- Garudasana (postura del águila): de pie, con las rodillas algo dobladas, cruza una pierna sobre la otra y entrelaza los brazos delante de la cara, con la mirada fija en un punto. Si te cuesta, apoya en el suelo la punta del pie de la pierna cruzada.
Según la tradición, cuando está poco activo aparece la confusión, y cuando lo está en exceso, la arrogancia y la dificultad para descansar.
Asanas para el séptimo chakra: Corona o Sahasrara

El chakra de la Corona, Sahasrara, se sitúa en la coronilla y se asocia al color violeta y a la Luz interior o pensamiento. Se representa como un loto de mil pétalos y es el centro de la conexión espiritual, la paz interior y la búsqueda de sentido.
Posturas para el séptimo chakra, que calman la mente y llevan la atención a la cabeza:
- Sirsasana (postura sobre la cabeza): el cuerpo se sostiene sobre los antebrazos y la coronilla, con las piernas estiradas hacia arriba. Es de las más avanzadas: hay que aprenderla con un profesor y con fuerza en hombros y abdomen para no cargar el cuello. Cabeza abajo, la presión dentro del ojo llega a duplicarse, así que no la hagas si tienes glaucoma o problemas de retina.
- Savasana (postura del cadáver): tumbado boca arriba, con brazos y piernas sueltos, los ojos cerrados y la respiración tranquila, durante varios minutos al final de la sesión. Parece la más fácil, pero quedarse quieto y con la mente en calma cuesta.
Según la tradición, cuando está poco activo aparece la rigidez de pensamiento, y cuando lo está en exceso, una espiritualidad desconectada de la vida diaria.
Secuencia de los chakras guiada
Las posturas del artículo, de la raíz a la coronilla: pulsa «Empezar» y te dice qué postura toca y para qué chakra, con un tono suave en cada cambio.
Revisa las casillas para poder empezar.
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Cómo identificar un chakra bloqueado

No hay ninguna prueba ni aparato que mida si un chakra está bloqueado. Lo que hace la tradición es relacionar cada chakra con unos estados de ánimo y actitudes, y usar esa relación como guía para reflexionar y elegir en qué centrar la práctica. Estas son las señales que asocia a cada bloqueo:
- Muladhara (raíz): inseguridad, sensación de no tener los pies en el suelo o de no encontrar un lugar al que llamar hogar.
- Svadhisthana (sacro): falta de creatividad o de deseo, o búsqueda del placer de formas que no nos sientan bien.
- Manipura (plexo solar): falta de confianza en uno mismo o, al contrario, ira y necesidad de controlar.
- Anahata (corazón): frialdad, distancia emocional, dificultad para conectar con los demás.
- Vishuddha (garganta): dificultad para decir lo que uno piensa, o hablar de más.
- Ajna (entrecejo): confusión, dificultad para concentrarse o desconexión de la propia intuición.
- Sahasrara (corona): sensación de falta de sentido, apatía o desconexión.
Tómalo como una herramienta de autoobservación, no como un diagnóstico. Si notas tristeza o ansiedad que no se van, cansancio sin explicación o cualquier síntoma físico, consulta con tu médico o con un psicólogo: ninguna práctica de chakras sustituye a ese tratamiento.
¿Cómo puedo saber cuál es mi chakra?
En la tradición no hay un «chakra propio»: todos tenemos los siete. Los test de internet o los cálculos con la fecha de nacimiento no tienen fundamento. Lo útil es leer el significado de cada uno, ver con cuál te identificas más en este momento (si necesitas más estabilidad, más confianza, más calma…) y centrar la práctica en sus posturas.
Cómo desbloquear o equilibrar los chakras
En la tradición del yoga, los chakras se trabajan combinando varias herramientas:
- Posturas (asanas): las de cada chakra, con la atención puesta en la zona donde se sitúa.
- Respiración (pranayama): respiraciones lentas y conscientes, como la abdominal o la alterna. Las técnicas de respiración muy rápida pueden marear: apréndelas con un profesor.
- Meditación y visualización: llevar la atención a cada chakra, de abajo arriba, imaginando su color.
- Mantras: cada chakra tiene una sílaba semilla (bija): LAM para la raíz, VAM para el sacro, RAM para el plexo solar, YAM para el corazón, HAM para la garganta y OM para el entrecejo; la corona se suele trabajar en silencio.
Una sesión completa puede recorrer los siete chakras de abajo arriba con sus posturas y terminar con unos minutos de respiración y relajación en savasana.
Beneficios de abrir los chakras
Lo que sí tiene respaldo son los beneficios de la propia práctica de yoga, se interprete como se interprete. Según el centro de salud complementaria de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, el yoga reduce el estrés percibido en adultos sanos, puede mejorar el sueño, mejora el equilibrio y ayuda algo en el dolor lumbar, aunque este último beneficio es modesto.
A eso se suman la movilidad y la fuerza que dan las posturas. Y muchas personas encuentran que el lenguaje de los chakras les da intención a la práctica y les ayuda a pararse a pensar en cómo están. Ese es su valor: como marco simbólico y espiritual, no como tratamiento.
Chakras y enfermedades
Es frecuente leer que un chakra bloqueado causa enfermedades concretas, o que equilibrar los chakras las cura. No hay ninguna prueba de ello. El yoga puede ser un buen complemento para sentirse mejor, pero no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento médico. Desconfía de quien te proponga dejar un tratamiento para «trabajar los chakras».
¿Es peligroso abrir los chakras?
Practicar posturas, respiración tranquila y meditación para trabajar los chakras no es peligroso para la mayoría de las personas. Los riesgos reales son los de cualquier práctica de yoga y meditación:
- Las posturas. El yoga es seguro para las personas sanas si se practica bien y con un profesor cualificado; las lesiones más frecuentes son esguinces y distensiones. Las inversiones no se recomiendan a principiantes.
- Las respiraciones forzadas, que pueden provocar mareo u hormigueo.
- Las experiencias intensas en la meditación. Una revisión de 83 estudios encontró que la meditación, aunque suele sentar bien, a veces produce efectos no deseados, como ansiedad o bajo estado de ánimo, incluso en personas sin problemas previos.
Si tienes antecedentes de problemas de salud mental, coméntalo con tu médico o psicólogo antes de empezar prácticas de meditación intensas, como los retiros, y busca un profesor con experiencia. Si una práctica te deja peor de lo que estabas, para y pide ayuda.
Preguntas frecuentes sobre los chakras
¿Qué son los 7 chakras y qué significan?
Son los siete centros de energía del sistema más conocido: raíz (seguridad), sacro (emociones y creatividad), plexo solar (confianza), corazón (amor), garganta (comunicación), entrecejo (intuición) y corona (conexión espiritual). Van de la base de la columna a la coronilla.
¿Qué es un chakra y para qué sirve?
Es un centro de energía sutil según la tradición del yoga y del tantra. Sirve como mapa simbólico para meditar, dar intención a la práctica de yoga y reflexionar sobre cómo estamos; no es un órgano ni algo que se pueda medir.
¿Puedo trabajar los chakras si soy principiante?
Sí, con las posturas más sencillas y dejando las inversiones para cuando tengas experiencia y un profesor que te guíe. La montaña, la mariposa, la cobra, la postura del niño y savasana son un buen punto de partida.
Referencias
- National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Yoga: Effectiveness and Safety. Actualizado en agosto de 2023.
- Baskaran M, Raman K, Ramani KK, Roy J, Vijaya L, Badrinath SS. Intraocular pressure changes and ocular biometry during Sirsasana (headstand posture) in yoga practitioners. Ophthalmology. 2006 Aug;113(8):1327-32. doi: 10.1016/j.ophtha.2006.02.063. PMID: 16806478.
- Farias M, Maraldi E, Wallenkampf KC, Lucchetti G. Adverse events in meditation practices and meditation-based therapies: a systematic review. Acta Psychiatr Scand. 2020 Nov;142(5):374-393. doi: 10.1111/acps.13225. PMID: 32820538.