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Periodo de Adaptación Tras un Periodo de Inactividad

Fin de las vacaciones, y con ello, vamos poniendo fin también al verano, a largos periodos de descanso, a la pérdida de la rutina, a la relajación y a largos periodo de relax y de caprichos

Durante las primeras semanas de un largo periodo de descanso es importante la fase de adaptación de nuestro cuerpo para adecuarse de nuevo a la realidad.

Con esto, evitaremos caer fatigados en poco tiempo y además evitaremos tener fuertes agujetas y dolores musculares.

¿Por dónde empezamos?

  • 1- Paciencia

Los primeros días no queramos comernos el mundo en pocas sesiones, es lógico que llegamos con fuerza y queremos entrenar mucho, pero todo en exceso es malo, así que cuidado, las primeras sesiones después de un periodo de inactividad no deberían de superar los 45 minutos.

  • 2-Calienta.

Es siempre importante incluir un calentamiento a tu rutina, si ante no lo hacías, comienza por acostumbrarte, esto, hará calentar el musculo y empezar más preparados a nuestra sesión, recuerda hacer el calentamiento de cada musculo con poco peso y repeticiones altas.

Recuerda que es mejor quedarse corto que pasarse durante estos primeros días. Si te pasas, lo mínimo que te puede suceder son unas agujetas que te alejen del gimnasio durante 3-4 días. 

  • 3-Planifica tus objetivos. 

Después de un periodo sin hacer nada, no podemos esperar a tener el físico de antes, cuando entrenábamos a diario y nos sentíamos geniales, la inactividad aunque sea por una semana se nota. Tenemos que volver poco a poco a coger la marcha. 

  • 4-Organiza este periodo de adaptación. 

Lo mejor que podemos recomendarte, es hacer entrenamientos muy cortos en los que trates de combinar grupos musculares muy diversos, incluyendo ejercicios aeróbicos semanalmente.

También en esta fase es recomendable bajar de peso en las cargas, es importante que el musculo se vaya adaptando e ir incrementándolo paulatinamente, recuerda que debemos de evitar lesiones. 

  • 5-Regula de nuevo tu descanso. 

Seguramente, lleves un enorme descontrol tras un largo periodo de inactividad, intenta regularlo, pues sin un buen descanso será difícil volver a la normalidad.

Recuerda descansar entre cada entrenamiento y además tus 8 horas diarias nocturnas.

Oblígate al menos a descansar una vez a la semana de entrenar, pues es un error intentar coger en una semana todo lo que habías ganado en un año. Te expones a caer en un sobre entrenamiento  del que ya hemos hablado muchas veces. 

  • 6-Regula tu dieta:

Si has descuidado tu alimentación estos días, y has acumulado unos kilos de más ,tu prioridad debe ser la vuelta a la buena alimentación.

Come de forma correcta 5 veces al día, pequeñas cantidades e intenta incluir todos los nutrientes  básicos que no le has dado a tu cuerpo estos días, te recordamos la importancia del pescado y las vitaminas de la fruta que escasean en periodo vacacional.

Intenta relajarte en las salidas al comer y cenar fuera de casa, al menos espera que tu cuerpo vuelva adaptase a su alimentación correcta. 

 

RECOMENDACIONES PARA “LA VUELTA AL TRABAJO”

 Será importante ir marcándose objetivos a corto plazo con el fin de sentirnos motivados. Una vez los vayamos alcanzando, sin darnos cuenta, habremos vuelto a nuestra forma física habitual y estaremos preparados para realizar los ejercicios a los que estábamos acostumbrados. Por tanto, será muy importante no desesperarse en los primeros días ya que iremos obteniendo los resultados deseados si trabajamos de manera constante y vamos incrementando nuestra actividad de manera gradual.

  • Tras un largo período de reposo, nuestras articulaciones y músculos poco a poco han de ir adaptándose al esfuerzo por lo que deberemos ir dosificando la intensidad de nuestros ejercicios realizando actividades aeróbicas de poca intensidad.
  • Escoger un horario en el que nuestro organismo esté más descansado ya que de ese modo tendremos todos nuestros sentidos más activos, cosa que favorecerá a una pronta adaptación.
  • Evitar ponerse a dieta de manera drástica nada más volver del verano ya que al igual que con el ejercicio lo que intentamos es que nuestro cuerpo vaya poco a poco acostumbrándose,  lo mismo ha de ocurrir con nuestros hábitos alimenticios. No podemos pretender pasar de repente de comidas copiosas a otras con apenas aporte calórico. Hemos de ser conscientes de que hay que ir mejorando la alimentación de manera paulatina ya que de ese modo nuestro organismo tolerará mejor el cambio y lo asimilará de manera satisfactoria.
  • Deberemos otorgarle una mayor importancia a los estiramientos, ya que nuestras articulaciones vendrán de un largo período de reposo en el que se encontrarán mucho más rígidas y nuestros músculos estarán siendo sometidos a una tensión mucho mayor al haber retomado el ejercicio físico.
  • A pesar de que el verano haya acabado para nosotros, las temperaturas aún seguirán siendo elevadas por lo que deberemos hidratarnos de manera continuada durante todo el día para favorecer la vuelta al ejercicio.

 

No habrá que olvidar que nuestro cuerpo también necesita descansar, así que sería importante garantizar unas horas mínimas de sueño. Por lo general, un adulto debería dormir ocho horas al día.

 

  

Por tanto, lo más importante será ser conscientes de que ningún cambio repentino favorecerá a nuestro organismo. Deberemos ir adaptándonos de nuevo la práctica deportiva de manera gradual ya que sólo de ese modo evitaremos posibles lesiones que nos paren en nuestra vuelta. Habrá que ser consecuentes con los excesos comentados durante el verano y no desesperarnos porque, trabajando de la manera adecuada, conseguiremos recuperar nuestra forma física en menos tiempo del que nos pensamos. ¡A por ello!