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Piensa Antes de Entrenar

Ya hemos cogido carrerilla para adentrarnos y afrontar con garantías los retos que nos esperan en este 2014, de entre todos esos retos y/o propósitos, a más de un@ la actividad física y el deporte se le representará como su gran caballo de batalla.

Seguro que tod@s conocemos a alguien que empieza muy fuerte, hasta que con el paso de las semanas, termina desinflándose y abandonando la actividad física elegida.

Me gustaría hacer hincapié en varias circunstancias que están mediando para que, efectivamente, terminemos por dejar de lado algo tan importante y tan beneficioso como la práctica deportiva.

En primer lugar, ¿te has parado a pensar qué es lo que quieres?, y con eso no me refiero a algo tan generalista como “quiero hacer deporte”, esa respuesta es demasiado vaga. A lo que vamos es a ¿qué quieres conseguir con la actividad deportiva que elijas?, o ¿cuál es la actividad física que te va a permitir conseguir aquello que te has propuesto? Como ves, no se trata de hacer por hacer, eso tiene los días contados y seguro que no es la primera vez que caemos en esa trampa.

¿Qué tal si te tomas tu tiempo para pensar sobre aquello que te gustaría conseguir y empiezas a diseñar tu estrategiapara lograrlo? ¡A ello vamos!

Una vez que has descrito el beneficio que quieres alcanzar, busquemos dentro de nosotr@s mism@s, ¿qué clase de actividades me gustan? ¿Cuáles de ellas me resultan más agradables y cómodas de llevar a la práctica? Recuerda que debemos ser lo más realistas posibles. ¿Cuánto tiempo estás dispuest@ a dedicar a esa actividad? (cuántos días a la semana y horas/día), es fundamental afinar lo máximo posible y no dejar cabos sueltos.

Pensad que hay muchas más actividades aparte de correr e ir al gimnasio, ni son las mejores, ni nos tienen por qué gustar a tod@s.

Algo a tener en cuenta, seamos OBJETIVOS y REALISTAS, es mejor comenzar poco a poco que querer hacerlo todo en una semana. Con esto lo que quiero decir es que, para aquell@s que estáis a punto de empezar, tal vez sería más razonable marcarse 2 ó 3 días de entrenamiento por semana, que 4 ó 5, poco a poco iremos buscando esa mejora, pero por el momento nos bastará con crear el hábito e ir adaptándolo a la actividad elegida.

Ahora que ya sabemos qué es lo que queremos y cómo podemos actuar para conseguirlo, entramos en el aspecto clave que va a marcar la diferencia y va a incidir directamente sobre nuestra motivación, esto es MEDIR los resultados que vamos obteniendo. Lógicamente, debemos saber si estamos avanzando o no. ¿Cómo medir? Vamos a plantear lo siguiente, partimos del nivel 0 que es nuestro estado actual, dependiendo qué hayamos escogido como objetivo, mediremos de una forma o de otra. Imaginemos a alguien que quiere pasar de pesar 85kg a 75kg, su medida de control será ir aproximándose a su peso deseado, en la medida que lo vaya consiguiendo irá progresando.

Imaginemos alguien que desea ganar tono muscular y para ello elige realizar actividad aeróbica y musculación en un gimnasio. En este caso, como medida, tendríamos en cuenta cuál es su peso y mediante la medición de pliegues establecer cuál es su porcentaje de grasa corporal, a partir de ahí medir periódicamente para comprobar cuáles están siendo los efectos del entrenamiento (si pesa lo mismo pero en lugar de grasa, de músculo).

Como veis, dependiendo de lo que cada cual desee, es fundamental medir, ya que no hay nada más satisfactorio que obtener resultados y saber que esos resultados a su vez, nos están encumbrando hacia nuestro objetivo.

Si preguntáramos a aquellas personas que conocemos cuál ha sido el motivo por el que han abandonado la actividad deportiva, nos encontraremos sobre todo falta de objetivos y por consiguiente, de motivación.

Lanzarse a practicar un deporte es relativamente sencillo, pero ser constante y mantenerlo en el tiempo es lo realmente complicado. Si hasta ahora no lo has conseguido, plantéate hacer algo diferente, conócete más y mejor, busca aquello que deseas y plantéatelo como objetivo, diseña la estrategia a seguir y disfruta del camino valorando los pequeños logros, que al fin y al cabo son los que te van a guiar hasta tu objetivo final.