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Entrena al Son de la Música

Por música entenderíamos como la combinación de sonidos y silencios, siempre y cuando estén basados en los principios fundamentales de la melodía, armonía y ritmo.

Data de la antigua Grecia y, como todo arte, ha ido evolucionando desde sus orígenes hasta la actualidad, llegando a desempeñar un papel muy importante en nuestra cultura y sociedad.

La música juega un papel psicológico en el mundo del deporte. Existen canciones de todo tipo, desde aquélla que al escucharla nos haga experimentar un “subidón” de energía que nos ayude al desarrollo del ejercicio, hasta otras que nos llenen de paz y nos lleven a un estado de relajación total.

Además, también influirá en nuestro organismo, modificando nuestro ritmo respiratorio, contracciones estomacales, niveles hormonales, ritmos cardíacos, etc.

Por tanto, basándonos en estos conceptos optaremos por un tipo de música u otro dependiendo del tipo de deporte que vayamos a practicar. A continuación desarrollaremos de forma genérica los diferentes tipos de música que existen para ver de qué modo inciden sobre nosotros.

 

TIPOS DE MÚSICA

Tal y como hemos comentado, dependiendo del momento tenderemos a utilizar un tipo de música acorde con la situación y en base a cuáles sean nuestros propósitos. Destacaríamos varios tipos de música como la activadora, relajante, alegre y triste.

La elección de la canción resultará altamente subjetiva ya que no a todos nos provocará las mismas sensaciones, puesto que no todos hemos vivido una vida idéntica y asociaremos determinadas canciones a momentos específicos de nuestra vida.

-        Para aumentar el nivel de activación: A priori podríamos pensar que cualquier canción alegre o motivadora nos serviría pero como ya hemos comentado se trata de un factor psicológico y a no a todos nos provocará los mismos sentimientos. Por tanto, canciones tristes o relajantes también podrán hacernos aflorar recuerdos que nos motiven y nos den la fuerza necesaria para continuar o incluso comenzar determinado ejercicio.

 

-        Para relajarse: Nuestro objetivo se convierte ahora en tratar de disminuir nuestro ritmo cardíaco, serenarnos y lograr apaciguarnos. Resulta útil para momentos antes de una prueba en la que estamos nerviosos, cuando estamos realizando estiramientos, etc. Aquí podríamos utilizar música clásica, jazz, ambiental, sonidos del bosque, del océano, etc. Tenemos un amplio abanico donde poder elegir y así escoger aquélla que mejor se adapte a nosotros.

Hemos de tener en cuenta que la música no tiene siempre que alterar nuestro estado anímico. Podemos escuchar canciones que estén alineadas con nuestros sentimientos ya que a la larga terminará influyéndonos de manera positiva.

La música nos ayudará también a mejorar nuestra técnica de entrenamiento ya que a través de ella, mediante sus golpes nos hará coger una marcha más fluida y sin darnos cuenta realizaremos los ejercicios de un modo más efectivo.

Resulta curioso ver cómo asociamos cada deporte un tipo de música específica. A veces nos resultaría casi imposible ver o realizar  alguno de ellos sin su acompañamiento musical. Algunos claros ejemplos serían:

-        Gimnasia rítmica: Normalmente cuenta con música clásica para acompañar a los vistosos ejercicios que se realizan.

-        Patinaje artístico.

-        Natación sincronizada.

-        Pilates o yoga: Música relajante que nos ayude a conseguir un mayor control de nosotros mismos para poder efectuar los ejercicios de la forma adecuada.

-        Ciclo Indoor: Música que nos motive para llegar al final de la clase y estar con un ritmo cardíaco elevado durante el transcurso del ejercicio.

-        Actividades dirigidas: Body pump, aeróbic, step, aquafitness, etc.

 

Por tanto, deporte y música son dos conceptos que van de la mano ya que ambos se complementan a la perfección. El deporte resulta muy beneficioso para nuestro organismo pero, bien es sabido que, a veces resulta complicada su ejecución. Será esencial escoger el tipo de música adecuada que nos lleve a alcanzar los objetivos que nos hayamos marcado con anterioridad.

De este modo, de una manera más amena conseguiremos ejecutar los ejercicios de un modo más exacto, logrando así un mayor grado de eficacia.